7 de julio de 2015 10:32

Los huesos no son aptos para todos los perros

Es recomendable consultar con un especialista antes de darle a su mascota un hueso, para algunos perros estos pueden significar un riesgo. Foto: Wikicommons.

Es recomendable consultar con un especialista antes de darle a su mascota un hueso, para algunos perros estos pueden significar un riesgo. Foto: Wikicommons.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 5
Contento 4
Isabel Alarcón
Redactora (I)

A los perros les encanta los huesos. Los hay de todas las formas, tamaños y sabores, pero ¿son recomendados para su salud? Las opiniones son diversas en este tema. Para algunos especialistas, estos ayudan a limpiar los dientes y a calmar su instinto de morder. Para otros, pueden ser peligrosos por el riesgo de asfixia.

Karen Becker, veterinaria de Healthy Pets, recomienda establecer dos categorías, una para huesos comestibles y la otra para los recreativos. Los primeros pertenecen a aves y no contienen médula ósea.

Los recreativos son de carne de res, no están diseñados para ser ingeridos, solamente deben ser utilizados para que el perro los muerda. Estos ayudan a romper el sarro y beneficia a las encías, según Becker.

Los huesos de cuero y algunos juguetes masticables para perro se obtienen de la capa interna de la piel de otros mamíferos. Ésta es más suave y delgada a diferencia de la superficie dura, que se utiliza para hacer prendas y zapatos.

Los perros tienen un instinto natural de morder, explica el veterinario Juan Moscoso, es por eso que éste material respondería a esa necesidad. Es importante que el hueso no sea muy pequeño y que los propietarios esperen, por lo menos un día, para ver como reacciona el sistema digestivo del animal después de ingerirlo.

La primera vez que se lo exponga a este alimento, debe contar con la supervisión del dueño para que no trague pedazos grandes o, peor aún, el hueso entero.

Por otro lado, según el sitio web del especialista de comportamiento canino César Milán, los huesos pueden causar fracturas y lesiones bucales, por lo que se debe tomar en cuenta su composición al momento de comprarlos. La lengua, el paladar y hasta el esófago del perro pueden sufrir un daño por las astillas que salen de las costillas y los huesos de cerdo.

Otra opción son los crudos que para algunos especialistas son más seguros, pero la probabilidad de que tengan bacterias es más alta.

Si después de comer huesos vomita sangre o tiene problemas para defecar debe llevarlo urgentemente al especialista. Es importante que consulte con el veterinario y analice los hábitos alimenticios de la mascota, antes de permitir que obtenga esta golosina.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (7)
No (0)