9 de enero de 2016 00:00

Hogar de Cristo se diversifica y fabrica cabañas de tipo turístico

Los modelos más exitosos -Piquero y Spondylus- tienen dos habitaciones y paredes recubiertas con caña picada

Los modelos más exitosos -Piquero y Spondylus- tienen dos habitaciones y paredes recubiertas con caña picada. Foto: Cortesía

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Alexander García

El uso de la caña guadúa se remonta a la época precolombina. Ha sido utilizada para la agricultura, la pesca y para construcciones campesinas.

En Guayaquil, el Hogar de Cristo lleva trabajando el material por 44 años en la construcción de viviendas sociales y de emergencia, para sectores de bajos recursos. Pero hace dos años adoptó los modelos de sus viviendas a nuevos diseños de cabañas turísticas.

La corporación jesuita, una organización no gubernamental, ofrece tres tipos de cabañas turísticas; Gaviota, Spondylus y Piquero. Existe otro modelo denominado Macaho, de construcción mixta, la cual es considerada como una vivienda de interés social, aunque ha sido requerida también para ámbitos turísticos.

Lo que cambia en los tres modelos principales, son los tamaños. La Gaviota tiene una sola habitación, es de 4,80 x 3 metros. Las otros dos modelos de casas elevadas, la Spondylus y la Piquero, tienen dos habitaciones y 4,80 por 5,7 m. Varía también el tipo de techo: de zinc o cade.

Las cabañas más grandes valen USD 2 800. No incluye la construcción de baño ni de cocina, con espacios reservados en la planta baja. Hogar de Cristo posee casetas ecológicas para baños que pueden ser adquiridas por separado.

Los nuevos modelos nacieron como una respuesta de las necesidades del turismo comunitario, indicó Denisse Avilés, jefa de Vivienda Social del Hogar de Cristo.

“Comenzamos a ofrecer las cabañas turísticas especialmente a las comunas. Por eso, la construcción no deja de ser social porque el objetivo fue para ayudar a las comunidades, en especial a lo largo de la Ruta del Sol”, dice Avilés.

Hoy, por ejemplo, ofrecen infraestructuras hoteleras en comunas como San Pablo, Valdivia, Ancón. “El beneficio es que se puede tener una oferta turística inmediata, que además gusta mucho a la gente mochilera y a la familia que gusta cambiar el cemento por un ambiente más natural”, agregó Avilés.

Entre las ventajas de estas cabañas está su fácil armado. Levantar una demora 4 días. Si se la construye con baño y cocina, el tiempo es mayor: una semana y media porque se incluye una parte de cemento. El precio aumenta unos USD 700 (USD 3 200 en total).

La caña debe ser curada, tratada y secada para que adquiera durabilidad. Las viviendas se adaptan a cualquier tipo de terreno: playa o montaña.

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