6 de mayo de 2016 00:00

La historia del pueblo Palta en un libro

José Calva es miembro de la comuna Sasaco, ubicada en el cantón Gonzanamá, en la provincia de Loja. Foto: Gabriel Flores/EL COMERCIO

José Calva es miembro de la comuna Sasaco, ubicada en el cantón Gonzanamá, en la provincia de Loja. Foto: Gabriel Flores/EL COMERCIO

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Gabriel Flores  
Redactor (I)
(F-Contenido Intercultural)

José Calva es miembro de la comuna Sasaco ubicada en el cantón Gonzanamá, en la provincia de Loja. Sasaco es una de las 13 comunas que forman parte de la Federación Provincial de Comunas de Loja (Feprocol), una organización creada en el 2006, con el objetivo de rescatar la identidad, historia y territorio de sus ancestros, el pueblo Palta.

Calva estuvo en Quito, a inicios de mes, para realizar la presentación de ‘Un pueblo Palta en la historia, continuidades, transformaciones y rupturas’, de Juan Carlos Brito Román. Un libro que recoge el trabajo investigativo que este antropólogo ecuatoriano realizó desde el 2011, en las comunas de la provincia de Loja.

En este libro, que fue editado por la Editorial Universitaria Abya Yala, Brito realiza un recorrido histórico, antropológico y etnográfico por el mundo de los paltas. A sus investigaciones en archivos y museos se sumó el diálogo e intercambio de saberes con los miembros de las comunas que forman parte de la Feprocol.

Calva, a través de esta investigación, reivindica la existencia de la nacionalidad Palta. Se apoya en el historiador Galo Ramón, citado en el libro de Brito, para mencionar que después de años de lucha y resistencia contra los españoles esta nacionalidad se dividió en pequeños pueblos que terminaron anulados por los historiadores.

En su investigación, Brito subraya que los Paltas pertenecen a un amplio horizonte cultural, que los enlaza con los grupos shuar de la Amazonía. “El pueblo Palta -dice- fue el primer grupo humano identificado, con nombre propio, en el territorio de lo que hoy es la provincia de Loja”.

Uno de los factores para que los saberes de los paltas no se hayan extinguido es, según la investigación de Brito, la Ley de Comunas expedida en 1937. En ella se garantiza el derecho de las comunidades a conservar sus tierras de uso común.

Calva cuenta que, en la actualidad, estas tierras son utilizadas por los comuneros para realizar pequeños trabajos agrícolas y pecuarios. Actividades que no han sido -dice- apoyadas por las autoridades de turno de la provincia.

Con la creación de la Feprocol, estas comunas que durante décadas estuvieron desarticuladas, lograron unir su trabajo para, entre otras cosas, promover la conservación, el rescate y el desarrollo de la identidad cultural, lingüística del pueblo Palta.

Como señala Brito en su investigación, a esta organización también le interesa proteger y conservar el medioambiente y la biodiversidad de su territorio.

En este libro se menciona que el pueblo desarrolló una técnica muy avanzada en agroecología que ha dejado de ser utilizada pero que se puede reactivar como solución al manejo irracional de los recursos.

"Con este libro rescatamos la identidad cultural del pueblo palta y afirmamos la realidad de las tierras que son parte de las comunas. Se ha tratado, por parte de algunas autoridades, de negar nuestra existencia pero nosotros estamos demostrando que nuestros ancestros, a través del legado de sus saberes, siguen presentes en la provincia de Loja”.

‘Un pueblo Palta en la historia, continuidades, transformaciones y rupturas’, se puede conseguir en la librería Abya Ayala ubicada junto a la Universidad Politécnica Salesiana; cuesta USD 15.

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