23 de julio de 2015 17:44

Las hamburguesas de El Corral se salen del molde de las cadenas

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Gabriela Balarezo
Redactora (I)

La cajera detrás del mostrador está atenta a la puerta. Los clientes entran y se detienen frente a ella y obnubilados recorren mentalmente cada opción del menú. Decidirse es difícil cuando se pueden elegir hamburguesas al estilo mexicano, italiano, tradicionales o unos especímenes extraños- sin embargo perfectas para los que se guían por lo ‘fitness’- que reemplazan el pan con hojas de lechuga.

Son 17 tipos diferentes de hamburguesas a la merced del comensal que se ofrecen en EL Corral y solo una la elegida para saciar el hambre y el antojo. Para la degustación viene bien una de las favoritas, la Corralísima, asada a la parrilla (por eso tarda un poco más en estar lista) y bañada en salsa BBQ. Media libra de carne fresca rodeada de vegetales frescos y pan. Sencilla y clásica.

En lo que se refiere a hamburguesas a la parrilla, las combinaciones varían de acuerdo al peso del medallón- no tanto por los ingredientes-. Como hay la Corralísima de media libra, hay la de tres cuartos de libra y para los más arriesgados (o lo más hambrientos), la Todoterreno: dos porciones de cuarto de libra con queso en el medio.

En El Corral se pueden optar por hamburguesas cocinadas a la parrilla o a la plancha. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

En El Corral se pueden optar por hamburguesas cocinadas a la parrilla o a la plancha. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO

Tomada la orden, se dispara el ajetreo. En la cocina y el ruido de las carnes asándose llega con sutileza hasta los oídos de los clientes que esperan charlando o tratando de identificar a los personajes representados en el colorido mural que a ningún local de El Corral le falta. Los personajes famosos caricaturizados que adornan las paredes de los restaurantes son insignia de El Corral. Esta decoración original combina elementos pop y retro para agradar a clientes de todas las edades.

Lista la orden, que se sirve en bandeja de plástico y con papel encerado como herramienta óptima para prevenir manchas y derrames, llega el momento de saborear. No es necesario más de un par de bocados para notar la diferencia respecto a las hamburguesas de otras grandes cadenas. La preparación de El Corral se distingue por el grosor y el gusto (nada artificial) de su carne.

Los chefs (Pablo Cruz y Alfredo Salazar) destacaron que al probar la hamburguesa se siente inmediatamente lo ahumado de la carne- por su cocción a la parrilla-, se contrapone, sin embargo, con la escasez de salsa BBQ y queso. El queso, que en esa ocasión fue de tipo americano (se puede también optar por mozzarella) pasó desapercibido.

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Una foto publicada por @gabibal el

En un día en promedio en el local (el de la avenida Diego de Almagro) se preparan cerca de 160 hamburguesas a la plancha, y 40 más a la parrilla. Así lo cuenta Consuelo Herrada, administradora de la sucursal. Todos los ingredientes empleados para los suculentos platillos (también se pueden probar hot dogs, wraps y hasta ensaladas) son frescos, para asegurar calidad.

Herrada recalca que la carne, como fresca, es 100% de res y no contiene ningún aditivo ni componentes artificiales. De igual manera en el sitio web de la cadena consta que en forma permanente investigan y renuevan los procedimientos y técnicas de preparación, lo que evidentemente se ve reflejado en el evolucionado menú.

Precios: USD 4 y USD 7

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