19 de November de 2012 00:04

Los ‘fuegos’ no se tratan con limón

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El doctor Jorge Izurieta, dermatólogo, respondió las preguntas enviadas por los lectores sobre las aftas (llaguitas o úlceras en la boca).

¿Qué son las aftas?

El significado de ‘afta’ es ‘quemadura’ y proviene del griego. Se trata de lesiones en la mucosa oral, que se presentan en forma de pequeñas úlceras. Según algunos estudios, esta enfermedad afecta a un 20 ó 30 por ciento de la población mundial. Casi un 50 por ciento de los casos se presentan antes de los 20 años de edad. Aparentemente, las mujeres son más susceptibles a presentar estas lesiones.

¿Por qué aparecen estas llaguitas?

No hay una causa específica. Se cree que es por una predisposición genética (antecedentes familiares). También se ha especulado, pero no se ha llegado a comprobar, que son provocadas por un factor de tipo infeccioso por virus o bacterias. Se han realizado muchos estudios pero no se ha encontrado microorganismos específicos que causen esta enfermedad.

Los cambios hormonales también pueden incidir. En ciertas mujeres, estas lesiones se hacen presentes en los ciclos menstruales y tienden a desaparecer durante el embarazo.

Otro factor que se ha relacionado con las aftas son los alimentos. Existe una lista de comidas, pero no hay bases científicas para atribuirle a determinada comida la aparición de las lesiones. Sin embargo, cuando un paciente afirma tener esta reacción directa, se le recomienda que evite ese tipo de alimentos.

Los traumatismos son otro factor que podría desencadenar esta enfermedad. Especialmente por el uso de un cepillo de dientes muy fuerte o la utilización de prótesis dentarias. Estas condiciones facilitan la aparición de las llagas.

¿Cómo identificar las aftas?

Generalmente se presentan en la mucosa de los labios, bordes de la lengua, paredes de las mejillas o piso de la boca. Son ulceraciones redondeadas, habitualmente menores a cinco milímetros, muy dolorosas. Se encuentran aisladas, separadas unas de otras y rodeadas por un borde rojo.

¿Cuánto tiempo pueden durar las lesiones en la boca?

Una vez que aparecen, persisten habitualmente de ocho a 10 días y desaparecen por sí solas. Sin embargo, hay pacientes que presentan este tipo de problemas en forma periódica. No se conoce por qué.

Estas llaguitas, ¿son contagiosas?

No son contagiosas porque no está determinado que haya una bacteria o un virus, a diferencia del herpes labial que sí puede transmitirse.

¿Cuál es el tratamiento?

Como no se conoce la causa del problema, no se puede dar un tratamiento curativo. Los procedimientos que se realizan son para aliviar el ardor, dolor o para evitar las infecciones sobreañadidas que podrían aparecer.

Es importante recordar que la boca es un medio en el que existen muchas bacterias y cuando se produce la continuidad de una úlcera esta podría sobre infectarse. Básicamente, el paciente debe tener mucha paciencia y esperar a que desaparezcan y emplear medicamentos tópicos, anestésicos de aplicaciones directas en las lesiones.

¿Qué hacer cuando las aftas vuelven a aparecer?

Cuando el problema es repetitivo, se utiliza otro tipo de medicamentos de tipo sistémico. A diferencia de lo que sucede en los episodios esporádicos en los que se utilizamos medicamentos tópicos, hacemos infiltraciones o cauterizaciones, para acortar la duración de la enfermedad, en los casos recidivantes se utiliza corticoides e inmunomoduladores. Estos últimos se usan porque al parecer existe un trastorno en el sistema defensivo del organismo que favorece la aparición de las lesiones.

¿Cómo diferenciar las aftas de otras enfermedades bucales?

Es fundamental diferenciarlas de otras enfermedades que también se localizan en la mucosa oral. La más frecuente de ellas es el herpes simple, provocado por un virus. La gente conoce a estas manifestaciones como ‘fuegos’, y aparecen generalmente luego de un proceso febril: resfriado común o una exposición inadecuada al sol. Estos fuegos se presentan como ampollas que están agrupadas (en una especie de racimo), alrededor de la nariz, en los labios o en las mucosas de la boca. En el niño o lactante, la primera infección produce un cuadro muy severo en el interior de la boca, acompañadas no solo de dolor o molestias, sino de fiebre.

Otro tipo de entidad que aparece en la boca y que se debe diferenciar es la cándida, una micosis producida por hongos. La diferencia es que, en vez de ser una úlcera (como las aftas), son placas de color blanquecino que también provocan ardor o dolor. Es más frecuente en niños, personas que toman antibióticos o que tienen su sistema inmunológico deprimido porque han pasado por quimio o radioterapia.

Es el médico el que tiene que examinar y hacer el diagnóstico diferencial. En los casos del herpes o de la candidiasis, hay tratamientos antivirales y antimicóticos, cosa que no pasa con las aftas, con las que no hay mayor cosa que hacer.

¿Fumar agrava el problema de las aftas?

Se ha estudiado mucho acerca del efecto del cigarrillo. Aparentemente, hace que disminuya la frecuencia de las lesiones, porque se da un engrosamiento de la mucosa. Esto no significa que es recomendable fumar, porque las consecuencias se manifiestan a nivel de otros órganos como el corazón o los pulmones.

¿Cómo prevenir la aparición de estas llaguitas?

Es importante evitar los traumatismos o los estados que produzcan irritación en la mucosa oral. Se recomienda fijarse bien en los tratamientos naturales o recomendaciones de personas cercanas para combatirlas. Alguna vez un paciente había frotado con sal la lesión o había colocado unas gotas de limón. Estas medidas en vez de ayudar, van a provocar mayor irritación. En estos casos, es mejor consultar a un especialista.

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