19 de June de 2015 20:58

El aumento de la temperatura del mar afecta labor de los pescadores

El mercado Caraguay es el sitio adonde llegan los mariscos, en Guayaquil. La captura de albacora (foto) se ha vuelto irregular en toda la Costa. Foto: Gabriel Proaño / EL COMERCIO.

El mercado Caraguay es el sitio adonde llegan los mariscos, en Guayaquil. La captura de albacora (foto) se ha vuelto irregular en toda la Costa. Foto: Gabriel Proaño / EL COMERCIO.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 5
Contento 0
Juan C.Mestanza, Patricio Ramos y Marcel Bonilla (I)

Durante mayo del 2015, el océano Pacífico Tropical y Oriental mantuvo un aumento de la temperatura superficial del mar (TSM) en 4,5° frente a la normal para la época, que es 23°. En junio, frente a las costas de Ecuador el registro es de 2°.
Bajo la superficie, en los primeros 200 metros de profundidad, se observa una gran lengua de agua cálida con anomalías de hasta 6°C que alcanzan las costas...

Así inicia el boletín de junio del 2015 del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen). Reseña que “las condiciones oceanográficas en el pacífico evidencian el fortalecimiento de las condiciones de El Niño”. Y que esas anomalías de calor afectarán las pesquerías.

Según José Luis Santos, coordinador para el Cambio Climático de la Espol, “en el océano y la atmósfera las condiciones son favorables para un Fenómeno del Niño. Frente a la Costa de Ecuador, las aguas están 2 grados sobre lo normal para esta época del año”.

Rodney Martínez, oceanógrafo del Ciifen, comentó que las anomalías que se han presentado en la temperatura del mar demuestran que el fenómeno de El Niño está en proceso de formación.

Freddy Hernández, oceanógrafo del departamento de Ciencias del Mar del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar), explicó que en relación a hace un mes, en que se registraron valores de 4,5 grados por sobre lo normal, ahora las anomalías de la temperatura del mar llegan a 2,5 grados.

Pero explicó que esa disminución es normal y que no significa que se descarte un probable fenómeno del Niño. “Hay una alternancia entre las condiciones más cálidas y menos cálidas y ahora estamos en estas últimas”, dijo.

En el Ecuador, los pescadores artesanales de Manabí serían al momento los más afectados por ese cambio de temperatura. En San Mateo, suroeste de Manta, donde sus 15 000 habitantes dependen de la pesca, las noticias no son alentadoras. Los pescadores que salieron a faenas el pasado martes 16 retornaron ayer al mediodía.

Vicente López arribó junto a los primos Manuel y José Biler. La piel de sus brazos y rostros estaba roja, por el sol inclemente que soportaron en cuatro días de pesca. Desalentados, dijeron que no atraparon nada.

Junto a la embarcación de Vicente hay 50 más y en el interior del muelle otras 40. “Preferimos no salir. Gastamos USD 200 por viaje y no pescamos nada”, comenta Juan Pachay.

En Playita Mía, donde desembarca la flota artesanal, el movimiento es escaso. Joel Lucas, comerciante, dijo que “el poco pescado llega de Puerto López y Esmeraldas”.

El contraste se da en aguas esmeraldeñas. Los últimos días aumentó la captura de atún blanco, pez dorado, pargo rojo y pesca blanca con trasmallo.

Las embarcaciones pescan hasta 15 piezas de atún blanco, que tienen un promedio de 130 libras cada uno, producción no usual en esta fecha del año.

El aumento de estas especies pelágicas se debe al cambio de la temperatura del agua, de fría a caliente y viceversa, lo que ha originado su migración. Los pescadores dicen que en el mar llueve como en el invierno.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (0)