6 de junio de 2016 16:35

Estudiantes arman 500 000 kits escolares para sus compañeros de Manabí y Esmeraldas

Estudiantes en Guayaquil armaron hoy, 6 de junio de 2016, kits escolares para los estudiantes de las zonas que fueron afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

Estudiantes en Guayaquil armaron hoy, 6 de junio de 2016, kits escolares para los estudiantes de las zonas que fueron afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

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Elena Paucar
Redactora (I)

Un corazón tricolor resalta en una carta pegada sobre una caja de cartón. ‘¡Fuerza hermanos!’, se lee en su interior. Dibujos infantiles y frases de ánimo marcan los kits escolares para los estudiantes de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril de 2016. Los paquetes son armados con las donaciones de sus compañeros de todas partes del país.

La tarde de este lunes 6 de junio, alumnos de los principales colegios públicos de Guayaquil se reunieron en la sede del Distrito 5, en el norte de la ciudad. Separaron algunas horas de su tiempo libre para sentarse en el piso y armar los paquetes que serán enviados a Manabí y Esmeraldas, hasta el próximo 4 de julio.

Nathalia Mera y Thais Urdánigo estudian en el colegio réplica Aguirre Abad. Son las líderes de sus cursos y motivaron a sus amigos a colaborar. “Nos dieron las listas de tres kits: para inicial, educación media y bachillerato. Todos podíamos colaborar con uno artículo del lista. Es la forma de decirles a nuestros compañeros que estamos con ellos”, dijo Thais.

Los estudiantes de Guayaquil armaron los kits que serán enviados a las zonas afectadas el próximo 4 de julio. En ellos incluyen mensajes de ánimo. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

Los estudiantes de Guayaquil armaron los kits que serán enviados a las zonas afectadas el próximo 4 de julio. En ellos incluyen mensajes de ánimo. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

Sus amigos Javier Lindao y Dylan Coveña armaron las cajas de cartón, mientras ellas se unieron a otros chicos para separar hojas, cuadernos, marcadores, crayones, tijeras, lápices y demás.
“Yo tengo familia en Jama y todo está destruido -cuenta Dylan-. Incluso la casa de mi abuela está cuarteada”. “Fue muy impactante -continuó Javier-. Mucha gente quedó bajo los escombros y muchos se aferraron a la vida. Ahora es nuestro tiempo de apoyarlos”.

Valentina Rivadeneira, subsecretaria de la zona 8 (que abarca los cantones Guayaquil, Durán y Samborondón), también buscó un espacio en el piso para ayudar. Se unió a uno de los grupos para formar los paquetes con mochilas y otros útiles.

La funcionaria explica que esperan llegar con esta ayuda a los 500 000 alumnos que lo perdieron todo tras el devastador sismo. Solo en la zona 8, cerca de 700 instituciones públicas se unieron a esta iniciativa.

La campaña Entre panas juntos nos levantamos es impulsada por el Ministerio de Educación del Ecuador. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

La campaña Entre panas juntos nos levantamos es impulsada por el Ministerio de Educación del Ecuador. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

“Esta es una campaña del Ministerio de Educación denominada ‘Entre panas juntos nos levantamos’. Consiste en entregar las donaciones que realizan las distintas unidades educativas para que este 4 de julio, cuando iniciamos las clases formales tanto en Manabí como en Esmeraldas, los estudiantes puedan recibir, a más de los textos escolares gratuitos, un kit de útiles escolares”, dijo Rivadeneira.

Además indicó que se acelera la construcción de infraestructura escolar en reemplazo de los centros que fueron destruidos. 23 unidades educativas temporales prefabricadas, tipo campamento, se levantan en Manabí y dos en Esmeraldas. Otros planteles pasan por un proceso de remodelación.

Javier Mendoza es estudiante del colegio Ismael Pérez Pazmiño, de Guayaquil. Cuenta que colaboró con algunos cuadernos y también con su tiempo. Esta tarde, mientras abría las fundas con donativos, halló un paquete de cuadernos forrados con una carta de aliento.

“Dios está por encima de ti para bendecirte, abajo para sostenerte, delante para orientarte, detrás para protegerte. ¡Ánimo, no están solos!”, leyó a sus otros amigos. “Es conmovedor -dijo el joven-. Ahora nos toca colaborar con este granito de arena”.

Mensajes conmovedores escritos en las donaciones llegan también a los estudiantes de las zonas afectadas. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

Mensajes conmovedores escritos en las donaciones llegan también a los estudiantes de las zonas afectadas. Foto: Elena Paucar/ EL COMERCIO.

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