3 de febrero de 2018 00:00

Espacios gastronómicos que ayudan a productores y emprendedores locales

En PREP Cocina Comunitaria se realizan distintos talleres cada semana desde panadería guten free con Daniel Lituma (foto) hasta noches de ‘networking’ y días de cine y gastronomía. El espacio se encuentra en la calle San Salvador E7-146 y Pradera. Foto: E

En PREP Cocina Comunitaria se realizan distintos talleres cada semana desde panadería guten free con Daniel Lituma (foto) hasta noches de ‘networking’ y días de cine y gastronomía. El espacio se encuentra en la calle San Salvador E7-146 y Pradera. Foto: EL COMERCIO.

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 5
Ana Belén Veintimilla
Redactora (I)
abveintimilla@elcomercio.com

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

En el 2011, el músico Jon Bon Jovi inauguró su primer restaurante. No buscaba ganar estrellas Michelin pero sí compartía la filosofía de que la cocina sirve para fortalecer comunidades. Así nació JBJ Soul Kitchen, una cocina comunitaria en la que se puede acceder a trabajar una hora como voluntario para pagar la cena de cinco personas. Mientras que los clientes que pagan ayudan a costear otras cenas.

Coworking culinario para concientizar lo orgánico y saludable. Captura

Las cocinas comunitarias tienen diversos enfoques, pero cada una obedece a la filosofía de trabajar en equipo para lograr un objetivo culinario en común. En los últimos años en Quito han surgido algunos espacios que refuerzan el sentido comunitario dentro de la gastronomía.

PREP Cocina Comunitaria
abrió un espacio de emprendimiento culinario colaborativo. En diferentes servicios vinculan a actores de la industria gastronómica para el desarrollo sostenible de proyectos y propuestas gastronómicas. Trabajan con ferias que promueven el mercado justo al conectar a los productores directamente con los clientes; talleres de cocina, encuentros de cine culinario, entre otros.

Además, ofrecen el alquiler de cocinas equipadas de forma industrial para que emprendedores mejoren y multipliquen su producción.

Para Robert Kriegisch, creador de PREP, la cocina comunitaria se enfoca en el intercambio entre emprendedores, proveedores y distribuidores. “Es un espacio de eventos para todas las personas, para aprender, comunicar y cocinar”.

A PREP se sumó la chef Milena Díaz, quien buscaba un espacio en el cual desarrollar Víntrico, un proyecto que vincula arte y comida. Para la chef, PREP promueve no solo la gastronomía, sino sus posibilidades de concienciación sobre lo orgánico y saludable, por ejemplo, por medio de talleres de permacultura para incentivar microhuertos desde los hogares o nutrición familiar, entre otros.

Díaz señala que PREP se convierte en un punto de encuentro entre diferentes actores de la cocina, como los pequeños productores de cacao con chocolateros o productores de paiche amazónico con chefs, cocineros y comensales.

El restaurante La Cucaya cocina comunitaria es liderado por mujeres emprendedoras que promueven la gastronomía local. Han plantado huertos urbanos para obtener productos orgánicos para sus recetas. Foto: EL COMERCIO.

El restaurante La Cucaya cocina comunitaria es liderado por mujeres emprendedoras que promueven la gastronomía local. Han plantado huertos urbanos para obtener productos orgánicos para sus recetas. Foto: EL COMERCIO.


Desde el 2016 en el Cumandá Parque Urbano se gesta un proyecto de cocina comunitaria. Aquí el apoyo se da a las cocineras que ganaron el concurso de convocatoria abierta.

Alba Rodríguez, Gloria Rodríguez, Rosana Luna y Rocío Cueva son las encargadas de preparar platillos en este restaurante comunitario al que bautizaron como La Cucaya.

Cada una presentó sus recetas de forma independiente, pues buscaban nuevos medios económicos para sustentar a sus familias. Alba Rodríguez cuenta con el apoyo de su esposo Carlos Pilliza, quien acude cuando alguien se ausenta. Desde que comenzaron a trabajar se aliaron para cocinar en conjunto un menú variado para el público.

Los platos tradicionales son parte fundamental del restaurante. Así las empanadas de verde, el chocolate o los secos de chivo forman parte de su repertorio junto a la cocina vegetariana.

Rodríguez dice que han recibido capacitación en relación a buenas prácticas de manufactura, manipulación de alimentos y economía popular y solidaria. “Somos cuatro familias que sin pagar arriendo, agua y luz, nos ayudamos para cocinar al público”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (1)