10 de March de 2014 00:01

Steve Aoki jugó toda la noche

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Steve Aoki es un 'showman' por excelencia. Su espectáculo se basa en complacer a la gente y además armar una fiesta inolvidable.

Su afamado logo -en el que aparece sin ojos- lo describe físicamente desde una perspectiva de la audiencia, que solo puede ver su largo cabello y barba por la distancia que la separa del escenario.

Sin embargo, Aoki no necesita un acercamiento profundo a su rostro, pues sus manos y brazos hablan por él. Las expresiones son intensas e invitan a un festejo sin control, fieles a un Aoki lleno de energía que no deja de saltar, subir y bajar del podio, en el que se encuentran los equipos, para acercarse a sus seguidores.

En diciembre se canceló la presentación del DJ estadounidense y por fin el 8 de marzo se concretó en Quito el concierto de uno de los más importantes líderes de la mezcla actual, quien se encuentra en una gira que le ha llevado por Europa, Asia y Latinoamérica.

Cuando el trabajo no es más que una celebración, la vida es impredecible. Aoki dejó de pinchar en fiestas locales para subirse a los escenarios por su notoriedad como creador de tendencias en los 'raves'. El primer disco de mix oficiales Pillowface and His Airplane Chronicles (2008) es prueba de ello con la inclusión de bandas como Justice, Klaxons, Peaches y Franz Ferdinand.

Aoki descubrió el poder que tiene subirse a un escenario y ha aprovechado su popularidad para crear expectativa en sus conciertos. Si bien sus seguidores conocen que le encanta arrojar pastel al público, cuando Aoki lo sacó en la lluviosa noche de Cumbayá, la audiencia alcanzó nuevos niveles de gritos para hacerse con un poco del postre. Se divierte con ellos y bromea antes de elegir un afortunado a quien aplastarle la crema en el rostro.

Este juego, pequeño y de muy bajo costo, que ha creado Aoki es parte esencial de un show donde resalta su personalidad, adueñándose del slogan Eat, Sleep, Cake, Repeat (comer, dormir, pastel y repetir).

El segundo juego de la noche es su famoso barco o más bien un colchón inflable que busca recorrer la marea de gente llevando a un pasajero escogido por Aoki. Las personas se subieron a cinco 'embarcaciones' empujadas por el DJ. Para Aoki el escenario es un patio de recreo en el que divertirse es lo más importante y qué mejor que al compás de sus mezclas.

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