23 de January de 2014 00:01

El corto busca difusión y forma a los cineastas

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Reflexión, práctica y experimentación son tres cualidades que de algún modo definen la producción de cortometrajes en el Ecuador. Aunque hay trabajos que cumplen un proceso de producción tan riguroso como el de un largometraje, cada uno circula entre distintos públicos y vitrinas.

Muchos de los realizadores se inician en la producción de cortometrajes desde las aulas universitarias. Daniela Toscano, por ejemplo, trabajó seis cortos en su paso por la universidad. El acceso a equipo técnico sin costo, la ayuda de otros estudiantes como miembros del equipo técnico, soluciones prácticas para suplir necesidades técnicas son algunos elementos que marcan la diferencia entre dirigir un audiovisual dentro y fuera del circuito académico. Ella lo supo cuando le tocó codirigir, junto con Ana Prieto, su primer cortometraje independiente 'Fragmentos'.

Otra de las razones que motiva a la directora es la experiencia que adquiere con este tipo de trabajos que se convierten en la carta de presentación de los directores y suman horas de experiencia en el 'crew'.

En ese sentido, Pablo Arturo Suárez define al corto como un espacio de experimentación y aprendizaje y un paso indispensable en la formación de un profesional que se inicia en la búsqueda de una identidad propia como director. Con seis cortos en su hoja de vida, Suárez ve como una transición lógica el salto desde la producción de cortos hacia la realización de su primer largometraje 'Tan distintos los dos'.

Otra de las diferencias en el ciclo de producción entre un largo y un cortometraje es el proceso de distribución y exhibición. Luego de un año y medio de trabajo, el corto de Toscano y Prieto se estrenó el pasado diciembre con dos funciones y salas llenas en Flacso Cine. Toscano explica que el corto fue pensado para que circule en festivales y muestras de cine. Hasta ahora han aplicado a 10 convocatorias y las directoras están a la espera de los resultados.

Mariana Andrade, directora del cine Ochoymedio, defiende la sala de proyección como un espacio de consumo cultural. Por eso, las salas de cine independiente, auditorios universitarios, centros comunitarios, son parte de los circuitos alternativos que se proyectan como vitrinas para la difusión de estos proyectos. El realizador, Wilmer Pozo cree que las plataformas digitales también son parte de las ventanas de difusión de estos trabajos. Los cortos y videos experimentales que produce desde hace cuatro años han encontrado buena aceptación en blogs, redes sociales y canales de video en los que se promocionan.

Juan Martín Cueva, director del CNCine, admite que el corto es un producto con muy pocas ventanas y demanda desde el público, sobre lo cual se necesitan establecer políticas que fomenten su circulación y comercialización. Proyectos como Diálogos en corto, del cine Ochoymedio, también son parte de la construcción de nuevos espacios para la visión y discusión del cortometraje producido en el país.

La proyección de cortometrajes y películas nacionales en los buses interprovinciales como parte del proyecto Cine sobre ruedas se presenta como una iniciativa en ejecución.

La programación en TV, la venta de paquetes que incluyan largos y cortometrajes para la exhibición en salas comerciales -algo similar a lo ocurrido con 'Po Poc' y 'Pescador'-, la compilación de cortos en formatos de venta directa como DVD y el incentivo tributario a los exhibidores que proyecten estos filmes también se perfilan como alternativas para la visualización del cortometraje nacional, que ha sido premiado en circuitos internacionales.

No olvide

  • El cine Ochoymedio inauguró el pasado 16 de enero el proyecto Diálogos en corto.
  • Una serie de cortometrajes se proyectarán hasta el 20 de enero. Los directores compartirán un diálogo con los asistentes.

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