8 de August de 2010 00:00

El ataque nuclear también dejó huella en el cine

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Espectáculos

Entre el 6 y 9 de agosto de 1945 se realizaron los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki. Los hechos de este ataque nuclear han motivado para que realizadores cuenten, en la pantalla de cine, su visión de los ataques y las consecuencias en el tiempo.Sin embargo, este acontecimiento específico no ha sido muy desarrollado cinematográficamente, a diferencia de otros eventos de la Segunda Guerra Mundial. Japón es el país que más se ha interesado en mostrar este su realidad del bombardeo.El oscarizado director Akira Kurosawa (‘Dersu Uzala’, 1975) puso en escena, en 1981, ‘Rapsodia en Agosto’. Ahí, desde los ojos de una anciana, se muestra cómo las nuevas generaciones perdieron la perspectiva de lo que ocurrió en Nagasaki. Kane, la anciana, perdió a su esposo en el impacto nuclear. Sus nietos, entre ellos Nisei Clark (interpretado por Richard Gere) solo entienden y respetan a su abuela cuando comprenden el desastre que dejó la guerra. Otro director nipón, Shohei Imamura, también hace referencia a las consecuencias (posguerra) del ataque nuclear. En ‘Lluvia Negra’ (1989) se pone en escena los efectos secundarios de la radiación. Las imágenes de los bombardeos son parte de los recuerdos de los afectados por las bombas. En la cinta se expone las alteraciones sociales y de salud de las víctimas, cada una con una historia distinta.‘Fat Man’ (hombre gordo) y ‘Little boy’ (pequeño niño) son los nombres de los dispositivos nucleares que cayeron sobre Nagasaki e Hiroshima. Esas dos denominaciones también dan nombre a ‘Fat Man y Little Boy’ (1989), filme de Roland Joffé. La intención de esta producción es que el espectador conozca sobre el Proyecto Manhattan, el plan de EE.UU. y sus aliados para desarrollar la bomba atónica. En esta visión estadounidense encabeza el reparto el afamado actor Paul Newman.El director Clint Eastwood, en una suerte de saga (‘Cartas desde Iwo Jima y ‘Banderas de nuestros padres’), también se mete en el juego de tener dos visiones de Japón y EE.UU. en los días de guerra. La batalla de Iwo Jima se dio durante la Segunda Guerra Mundial, entre el 19 de febrero y el 26 de marzo de 1945, casi cinco meses antes de los bombardeos nucleares. ‘Cartas desde Iwo Jima’ traslada al espectador a una época de crímenes y crueldades vividos por el bando japonés. Los soldados inician la gran empresa por defender la isla, a sabiendas de que tal vez sea su última tarea. El general Tadamichi Kuribayashi solo posee el arma del ingenio e impide que la derrota rápida pronosticada por el bando estadounidense, se alargue por casi un mes. Las cartas que allí se desentierran fueron las testigos de una batalla sin precedentes.En ‘Banderas de nuestros padres’, Eastwood coloca a la audiencia en la guerra pero desde la mirada estadounidense. El filme evoca a la famosa fotografía de los soldados estadounidenses izando la bandera en la cima del monte Subachi. John ‘Doc’ Bradley, un sanitario de la Marina; Ira Hayes, un tímido nativo americano; y Rene Gagnon, un soldado mensajero que evitó disparar su arma son los tres soldados que sobrevivieron a la batalla. Los elementos de ambas cintas realizadas en el 2006 apoyan la comprensión de los antecedentes y sobre todo la descripción que se hace del enemigo.Los puntos de vista distintos también son parte del argumento de una añeja cinta: ‘Hiroshima Mon Amour’ (1959), del director Alain Resnaus. Más allá de una historia de amor, es un relato de la amenaza de una guerra mundial atómica. El mensaje es la búsqueda de la paz. En ‘Hiroshima Mon Amour’ se cuenta la historia de una joven actriz francesa, quien tiene un rápido, pero intenso amor con un hombre japonés. La ciudad para tal encuentro es la Hiroshima de la posguerra. El juego de dos visiones o contrastes de un mismo acontecimiento están en este filme. La joven actriz rememora a Neveres y la ocupación nazi y, además, a su primer amor. Pero también se muestra a una Hiroshima en plena reconstrucción luego del ataque. 65 años luego de los ataques, el cine, a diferencia de los documentales, han explorado poco la tragedia, consecuencias nucleares de Nagasaki e Hiroshima.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)