24 de octubre de 2016 15:03

Draco Rosa promete jugar en escena entre lo frágil y lo agresivo

El exintegrante de Menudo mencionó entre sus grandes influencias como cantante a Sly Stone y Jim Morrison

El exintegrante de Menudo mencionó entre sus grandes influencias como cantante a Sly Stone y Jim Morrison. Foto: Mario Faustos/EL COMERCIO

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Alexander García
Redactor (I)

Hace seis años, Draco Rosa venía ya en un proceso depresivo debido al cáncer y obtuvo ánimos de los seguidores que asistieron a su concierto en la ciudad de Cuenca, quienes lo inspiraron en una lucha contra el linfoma que le deparó dos transplantes de médula.

“Lo recuerdo bien, porque eso habrá sido dos o tres meses antes de que comenzara a enfermar fuertemente. Estoy contento de regresar a Cuenca con otra perspectiva”, contó el músico la mañana de hoy, lunes 24 de octubre de 2016, en una rueda de prensa en Guayaquil.

El cantante ofrecerá dos conciertos este lunes y el martes 25, a las 20:00, en el Teatro Carlos Cueva. Mientras que en Quito actuará el próximo jueves 27 de octubre en el Centro de Convenciones Teleférico.

El exintegrante de Menudo mencionó entre sus grandes influencias como cantante a Sly Stone y Jim Morrison, quienes podían ser muy “sensibles y frágiles”, pero al mismo tiempo dar paso a la agresividad, y mezcla la dulzura con el grito y la rabia, dijo.

Es el tipo de contraste que marca la música de Draco Rosa, patente en el nombre de la gira de conciertos que lo trae al Ecuador: ‘Lo sagrado y lo maldito’.

Rosa, de origen puertorriqueño, se mudó al campo a raíz de su enfermedad, apostó por una plantación de café en una finca en Puerto Rico, una marca de exportación en asociación con caficultores, al tiempo que trabaja en una Fundación para educar y sufragar a enfermos el trasplante de medula ósea, una intervención de elevado costo.

“La idea de congregar y compartir con el público me aleja un poco de la realidad de los medicamentos (…) Vivir en una finca también me ayuda a la sanación”, confesó. “Tengo el privilegio de tocar con buenos músicos, todo comienza ahí… Hay un compromiso con la narrativa y con los muchachos en el escenario”.

El músico de 46 años prepara para el próximo año la celebración de los 20 años de ‘Vagabundo’ (1996), el disco que lo situó como una figura del rock alternativo en español, y el lanzamiento de una colección de temas electrónicos.

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