28 de septiembre de 2017 00:00

Un total de 4 625 docentes se vincularán a la campaña 'Todos ABC'

Ermita Fuela es docente de octavo año del programa de escolaridad inconclusa en el Colegio Arturo Borja. El lunes tomó pruebas de diagnóstico.

Ermita Fuela es docente de octavo año del programa de escolaridad inconclusa en el Colegio Arturo Borja. El lunes tomó pruebas de diagnóstico. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Valeria Heredia
Redactora (I)

La noche del lunes 25 de septiembre de 2017, Ermita Fuela arrancó su clase con los exámenes de diagnóstico. Sus alumnos -de 16 años en adelante- le hicieron preguntas. Ella respondió y luego recorrió el aula para que nadie copie.

Pareciera una clase regular, pero no. Los alumnos son parte del Programa de Escolaridad Inconclusa y Fuela integra el grupo de docentes vinculados a esta opción.

El Ministerio de Educación presentó hace 14 días la campaña 'Todos ABC' Alfabetización y Educación Básica Monseñor Leonidas Proaño. El objetivo es llegar a 90 000 personas y vincular a 4 625 docentes. Estos últimos están distribuidos en: alfabetización y escolaridad inconclusa (básica y bachillerato).

En el primero habrá 3 500 docentes con nombramiento definitivo y en la categoría G (la de inicio en la carrera). Laborarán sábado o domingo durante seis horas pedagógicas.

Las horas adicionales serán reconocidas, explicó Aleyda Matamoros, subsecretaria de Educación Especializada e Inclusiva del Ministerio de Educación. El monto extra alcanza los USD 163,44, que se suman a sus 817 mensuales. La participación docente es voluntaria y durará 10 meses.

Para el pago del tiempo extra, el Gobierno destinará USD 1 089 333, para los profesionales que se integren al programa. El presupuesto total destinado será de USD 1 719 333.

El segundo grupo de maestros es diferente, ya que se trata de docentes con contratos provisionales. Laboran de lunes a viernes en horario nocturno.

Fuela, por ejemplo, da clases en el Colegio Arturo Borja, en el sur de Quito. Acude desde las 16:00 hasta las 22:00. Su experiencia al trabajar con adultos es positiva, ya que ellos se sienten útiles, motivados e incluso con ganas de continuar con estudios universitarios. Ingeniería o medicina son las más anheladas por sus ‘chicos’.

Juan Andrés Vergara, de 36 años, terminó la escuela pero no el colegio. El motivo: ayudaba a su madre para la manutención de sus hermanas.

Él es uno de los adultos que anhela seguir luego la universidad. Lo hará para mejorar la calidad de vida de sus cuatro hijos, a quienes sostiene con un sueldo de USD 375.

Otra estudiante que apuesta a concluir su educación es Aidé Erazo, de 32 años. La interacción en las aulas le impactó, quisiera ser abogada. Estas y otras historias motivan a las docentes a continuar con su trabajo nocturno.

Judith Villavicencio, también es maestra del programa de educación básica para adultos. Se vinculó desde el 2012.
Desde ese año, ha pasado por cinco planteles en diferentes puntos de Pichincha: Cayambe, San José de Minas, Quito, El Quinche y Guayllabamba. Para la profesora, el cambio de lugar no es problema porque puede organizar su tiempo.

En las mañanas, Villavicencio se encarga de un negocio y en la noche da clases. Esto ayuda a ‘redondear’ sus ingresos. El trabajo con adultos es diferente -comentó- ya que sí tienen algunos conocimientos. Esto ha impulsado a estas maestras a trabajar con la estrategia metodológica ERCA (experiencia, reflexión, conceptualización y aplicación).

Resultados del programa

El Ministerio de Educación destacó algunos logros alcanzados en estos años. Uno de ellos es que se ha alfabetizado a cerca de 412 230 personas en el período 2011-2016.

El año pasado se cumplió con la construcción del currículo de educación para personas jóvenes y adultas. El enfoque de aprendizaje es inclusivo e integrado a lo largo de la vida. En este 2017 se vinculará a voluntarios de las universidades. El objetivo es trabajar en temas relacionados al emprendimiento, la producción, el deporte, la cultura y otros, adelantó Matamoros, subsecretaria de Educación Especializada e Inclusiva.

Hay 15 universidades con las que se firmará un convenio,
3 500 chicos apoyarán. Se complementará el servicio con la colaboración de los ministerios de Salud, Agricultura, Instituto de Economía Popular y Solidaria. Con ellos se espera hablar sobre nutrición y salud.

Otro avance es la construcción de guías metodológicas para orientar el accionar pedagógico de los profesores en las distintas ofertas de educación extraordinaria.

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