2 de octubre de 2014 20:54

Dieta alcalina reduce infecciones

Infografía

Infografía

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 1
Indiferente 3
Sorprendido 9
Contento 1
Isabel Alarcón.  Redactora (I)
ialarcon@elcomercio.com

La ingestión de alimentos juega un papel importante en el balance del cuerpo. Aportan con distintas propiedades y niveles de acidez y alcalinidad en el organismo. Según los principios de la dieta alcalina, un exceso en el consumo de productos con estas sustancias puede crear un desequilibrio e influir en varias enfermedades.

La nutricionista María Belén Ocampo explica que esta dieta clasifica a los alimentos según su pH. Esto se mide en una ­escala de 0 a 14, si los alimentos están por debajo de siete son considerados ácidos, pero si están sobre la media, significa que aportan con alcalinidad.

Alimentos como verduras, hortalizas y frutas elevan los niveles alcalinos en el cuerpo, mientras que las grasas, dulces, harinas y leche pasteurizada acidifican el cuerpo.

María Asunción Ponce, nutricionista, explica que los ácidos se acumulan en los tejidos, músculos y articulaciones, lo que dificulta la circulación de la sangre. La carga de ácidos en el cuerpo conlleva a una intoxicación (hiperacidificación).

Según Ponce, las personas eliminan los ácidos a través de los riñones pero hay un momento en que estos se saturan por los elevados niveles de estas sustancias, lo que produce que dejen de eliminar los ácidos fuertes del organismo. Estos permanecen dentro del cuerpo y generan dolencias en el estómago, hígado e incluso una desmineralización de los huesos, afectando también a los dientes y el cabello.

La mezcla de proteínas y grasas en la dieta diaria también contribuye a la acidez en el organismo. Es por esto que a través de la dieta alcalina se busca balancear los niveles en el cuerpo como una forma de desintoxicación.

Según Ocampo, las enfermedades que se busca prevenir con esta dieta incluyen las infecciones a las vías urinarias y los cálculos renales, ya que al alcalinizar el pH de la orina ya no es un medio apto para el crecimiento bacteriano.

Algunas escuelas que promueven esta dieta, explica Ponce, consideran que se debe eliminar la carne de la ingesta diaria, pues produce ácidos. La forma de combatir los elementos que produce este alimento no es eliminándola. Se la debe combinar con porciones alcalinas como alimentos verdes, para combatir este efecto.

Las personas pueden conocer el estado de su sistema a través de la medición del pH. Esto se calcula al poner saliva en tiras convencionales que indican estos niveles y que se venden en las farmacias. Según Ponce, un nivel adecuado en el cuerpo es de alrededor de 6,35.

Se recomienda medir de esta forma ya que con el grado que se obtiene al medir en la boca, se puede tener una idea de cómo está el tubo digestivo.

Otras formas de conocer el pH es a través de la orina. Según el doctor Norberto Feldman, una medida adecuada va desde 6,3 a 6,9.

Para María Belén Ocampo, uno de los principales problemas de esta dieta, si se la aplica radicalmente, es que elimina nutrientes que son importantes en la alimentación, lo que puede causar deficiencias. Es por esto que recomienda balancear adecuadamente los alimentos.

Un cuerpo demasiado alcalino también causa problemas ya que crea una disfunción en el sistema y hay un riesgo de hiperalcalinidad.

Además, los malos hábitos alimenticios -acompañados de estrés y de falta de ejercicio- también contribuyen a producir ácidos en el organismo que no se eliminan fácilmente.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)