13 de octubre de 2015 16:34

Gortaire exhibe en Guayaquil sus visiones del ‘Magma’

Diego Gortaire expone en el Maac un conjunto de 58 obras en la técnica de tinta china sobre papel. Foto: EL COMERCIO.

Diego Gortaire expone en el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo un conjunto de 58 obras realizadas con la técnica de tinta china sobre papel. Foto: EL COMERCIO.

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Alexander García
Redactor (I)

Los procesos eruptivos de dos de los volcanes del Ecuador son una coincidencia. Diego Gortaire ha trabajado en su serie de tintas chinas desde hace seis años. El artista quiteño, residente en Alemania desde 1999, se apropia de la apariencia de la lava volcánica para trabajar un conjunto de “paisajes interiores”, que trae ahora a Guayaquil.

Magma’ es el título de la exposición que el artista de 47 años inaugurará este miércoles 14 de octubre, a las 19:00, en la sala temporal del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC). Las 58 obras de la muestra, en pequeños y grandes formatos, están ejecutadas en tinta china sobre papel de acuarela.

Formas geológicas, magma fluyendo como sangre, fuego arrasando bosques, lava trizada y costras de tierra hacen parte de las escenas que presenta una obra donde “el accidente es fundamental”, dice Gortaire.

Las formas, a menudo caprichosas y que surgen del caos, están abiertas a la interpretación del espectador. Aunque ciertas obras se permiten elementos realistas y figurativos.

“La tinta china permite lograr estos efectos o esa fluidez sobre el papel”, indica el artista que firma sus cuadros con la pronunciación francesa de su apellido: Gorter.

“Los chinos decían que en la técnica están los cuatro elementos. El papel es la tierra, con el agua se humedece el papel, la tinta sería el fuego y el soplo que hace que fluya la tinta sería el aire”.

El dominio de la técnica hace que el autor dirija “ese accidente” de la tinta sobre el papel. Otra posibilidad expresiva es usar marcas de tintas de distintos países que, al contener químicos diferentes, produce efectos de resquebrajamiento, pues “implica que un color rompe al otro”, contó ‘Gorter’.

Las piezas más pequeñas están ensambladas en un collage, a partir de partes de obras arruinadas por error. Media docena de ellas juega con rostros extraídos de pinturas de Botticelli.

La exposición permanecerá abierta hasta el 8 de noviembre en el MAAC, ubicado en las calles Malecón y Loja. El ingreso es gratuito.

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