1 de junio de 2014 01:15

Malabares y juegos de antaño desplazan a la tecnología en una ‘Matiné Cultural’

Una fusión de actividades tradicionales y actuales por el Día del Niño, se dió en la explanada del Teatro Sánchez Aguilar en Samborondon, al norte de Guayaquil. Foto: Julissa Suárez / EL COMERCIO

Una fusión de actividades tradicionales y actuales por el Día del Niño, se dió en la explanada del Teatro Sánchez Aguilar en Samborondon, al norte de Guayaquil. Foto: Julissa Suárez / EL COMERCIO

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Redacción Guayaquil

Música, juegos populares y mucho color les dieron la bienvenida a los niños y sus padres, reunidos en los exteriores del Teatro Sánchez Aguilar, ubicado en la vía a Samborondón. Grandes y chicos disfrutaron de la ‘Matiné Cultural’, promocionada por este centro y que se realizó este sábado 31 de mayo para festejar el Día Internacional del Niño.

Angélica Parra, coordinadora de actividades paralelas del Teatro Sánchez Aguilar, se mostró satisfecha con la acogida que tuvo esta propuesta, en la que se inscribieron alrededor de 1 200 niños. Este tipo de eventos busca impulsar una mayor interacción entre los niños y alejarlos de la tecnología como única opción de entretenimiento. “La idea es poder estar en familia, llegar a un lugar donde nos miremos la cara y podamos sonreír y compartir, básicamente eso es lo que queremos hacer con el Día del Niño”, afirmó.

Una fusión de actividades tradicionales y actuales por el Día del Niño, se dió en la explanada del Teatro Sánchez Aguilar en Samborondon, al norte de Guayaquil. Foto: Julissa Suárez / EL COMERCIO

Los niños disfrutaron de la rayuela y otros juegos tradicionales. Foto: Julissa Suárez / EL COMERCIO

La gallinita ciega’, la rayuela, dibujos, talleres de circo y sesiones de ‘clown’ son parte de las actividades que se ofreció en la puesta en escena. Esto permitirá que los más pequeños de la casa puedan familiarizarse con los juegos de antaño y, a la vez, vincularse más con el mundo artístico y de los malabares circenses.

El centro cultural lleva dos años realizando estos juegos recreacionales. Para Óscar Ramos, quien acudió con su sobrina Nuria, de 3 años, es una buena iniciativa. “Hoy en día los niños se dedican más a los juegos de video. Pero este tipo de actividades también puede motivar y emocionar a los más pequeños”.

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