19 de agosto de 2016 00:00

Tres culturas se unen cada agosto en la provincia de Esmeraldas

Manabitas, esmeraldeños y serranos compartieron su gastronomía, música y costumbres nativas. Foto: Marcel Bonilla/EL COMERCIO

Manabitas, esmeraldeños y serranos compartieron su gastronomía, música y costumbres nativas. Foto: Marcel Bonilla/EL COMERCIO

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Marcel Bonilla
Redactor
(F-Contenido Intercultural)

Manabitas y oriundos de la región andina del país juntaron sus tradiciones culinarias con la de los afroesmeraldeños, para fusionar tres culturas a través de la gastronomía típica de cada zona.

La música también fue parte de este encuentro que se realizó el pasado sábado 13 de agosto de 2016 y que se ha vuelto una tradición en cada mes de agosto.

El sanjuanito fue la demostración de la Sierra, mientras que los manabitas mostraron su destreza al ritmo de La tejedora. Los esmeraldeños pusieron su toque con la marimba.

La mayoría de quienes participaron en este encuentro cultural son de Jama, Pedernales, Portoviejo, Manta y Quito.
Quienes dejaron sus ciudades en busca de trabajo en la ‘Provincia Verde’, desde hace casi 30 años, se ubicaron en su mayoría en el sector Unidos Somos Más, en el sur de la ciudad de Esmeraldas.

De sus cerca de 18 000 habitantes, más del 30% vino de provincias como Manabí, Tungurahua, Imbabura, Pichincha...
Actualmente, esta área de la ciudad se ha se convertido en el eje del comercio entre el sur y el norte de Esmeraldas, por los negocios de repuestos automotrices, alimentos, hoteles.

María Punina, quien viajó desde la Sierra centro para radicarse en la Costa norte del país, ofrece tortillas de papa con cuero de chancho, por más de 20 años en el sur de la ciudad de Esmeraldas.
Otros vecinos instalaron sus negocios de comida tradicional como el encebollado manabita o de venta de frutas y hortalizas que son más comunes en la Sierra. Otros trabajan con sus taxis o en pequeñas empresas de muebles.

Por ello, estos encuentros son una de las formas de mantener sus tradiciones y raíces. Generalmente se realizan dos veces al año para recordar sus raíces acompañados de presentaciones de platos típicos, música y danza.

Carlos Sinmaleza, de la ciudad de Guaranda (Bolívar), llevó a esta presentación platos típicos como la fritada, granos, pan de ajo o cuy asado.

Como complemento se visten de poncho y anaco.
Los manabitas también muestran las bondades de su tierra en platillos como la mazorca de maíz, el viche de pescado, plátano asado, sal prieta, rompope, yuca y sus dulces.

La tradicional tonga manabita, una porción de arroz con seco de gallina, bañado en salda de maní y envuelto en hojas de plátano, es uno de los platos que tampoco falta. Esa, aseguran, es la comida típica del hombre de campo.

Por su parte, Esmeraldas demostró su tradicional tapa’o de pescado, encoca’o de cangrejos azul, concha y jaibas en diversas combinaciones.

Birmania Mora (Manabí) y Alcira Simisterra (Esmeraldas) coordinan estas celebraciones. Explican que es un acto para entrelazar las culturas que hay en el país y mantener vigente esas viejas tradiciones de cada pueblo.

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