25 de May de 2012 00:02

Obra Oskar invitó a todos a su extravagante viaje en tren

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¡Todos invitados al tren! Nadie puede quedarse afuera, ni los de primera clase ni los de segunda, ni los niños ni los adultos.

‘Oskar, todos a bordo’ es la obra que presentó Tom Greder en el duodécimo Festival de Títeres con Bombos y Platillos, cuyas funciones se extienden hasta el martes 29. La pieza es un recorrido por varios destinos inciertos, terrenos hostiles llenos de indios, vaqueros, y la nostalgia de “la vida sin mama”.

Las experiencias del viaje de un joven que recorre el mundo en tren son representadas por Greder con pequeños objetos, música, actuación y sonidos realizados por el público. En una mezcla de clown y teatro con objetos, el público fue el invitado especial de la jornada.

Todos pudieron participar: un grupo en el escenario y el resto del público desde sus asientos. Algunos tuvieron el honor de recibir un tour privado, en sueco, a bordo del tren imaginario... y las risas no pararon.

Oskar, el firme y vigoroso controlador del tren, dio varias instrucciones en sueco, un poco de español y lenguaje de señas, para que el público pudiera entender en qué momento debía realizar la banda sonora del trayecto.

Unos cuantos repasos antes de la función y todos estaban listos para comenzar. Después, con su uniforme y su morral, se perdió detrás de un telón negro para dar paso al joven e inocente Oskar, con una pequeña caja roja, y listo para iniciar su viaje.

Sentado frente a una mesa, abrió su caja y fue ubicando uno a uno los objetos que ambientaron el viaje y que, a su vez, fueron acompañados con un sonido específico asignado anteriormente por el controlador. Un bosque, una cantina, una catedral, una vaca y una figura de su madre, cuatro rieles de madera y un pequeño tren rojo.

El recorrido del tren fue emocionante y movido, aunque un poco corto. El público debió estar atento todo el tiempo para no perder el hilo de la historia que contaba Oskar. Aunque las luces y la música estuvieron fuera de tiempo, Greder logró trabajar con esos errores para convertirlos en aciertos clownescos.

El Festival de Títeres con Bombos y Platillos presenta sus funciones en la sala Demetrio Aguilera Malta de la CCE.

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