13 de August de 2010 00:00

Una noche dedicada a Beethoven

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Por Gustavo Lovato

El genio de Bonn escribió nueve sinfonías, de las cuales solo la tercera (Bonaparte-Heroica) y la sexta (Pastoral) fueron tituladas por el gran maestro.Otras, como la quinta (Del destino), séptima (Elogio a la danza) y la novena (Coral) han ganado su título por lo sugestivo de la música. Las restantes obviamente se definen a sí mismo en lo que se conoce como “música pura” o en el buen sentido de la palabra “música abstracta”, ellas son la primera, la segunda , la cuarta y la octava y de estas solo la segunda no será interpretada en Quito por la West-Eastern Divan Orchestra bajo la batuta de Daniel Barenboim.

Cuando hablamos de música pura nos referimos a la música sin concesiones, que no describe, que no busca referencias y que se circunscribe a sí misma, por lo tanto hay mucho de complejo en ella y sin embargo es música para ser escuchada, disfrutada y sentida.

La primera sinfonía, la cuarta y la octava tienen en común, además, el hecho sustancial de que están escritas en tonalidades mayores, esto es Do M, Si M y Fa M, respectivamente, lo cual indudablemente imprime en ellas un carácter obviamente distinto de las sinfonías escritas en tonalidad menor como la quinta (Do M) y la novena (Re M).

Por otro lado, si bien la primera sinfonía tiene como fundamento la tradición, el concepto estético primario de Beethoven a partir de esta es precisamente la transformación de la tradición: nuevos conceptos armónicos, como los empleados en la introducción del primer movimiento de la primera sinfonía (una sucesión de séptimas de dominante que resuelven finalmente en la tonalidad original), esquemas formales más flexibles especialmente con la eliminación de largas introducciones como en el comienzo de la octava y el uso virtuosístico de la orquesta como en el cuarto movimiento de la cuarta sinfonía. Además, como es bien conocido el rasgo más característico de sus terceros movimientos, que se convierten finalmente en scherzos.

No está lejos de la verdad y por cierto no es nada muy desencajado decir que el programa que ha escogido el maestro Barenboim para interpretar en Quito es un programa de música pura (sinfonías Nº 1, Nº 4 y Nº 8) lo cual habla muy bien del público ecuatoriano. Pero ¿en qué medida son las mencionadas sinfonías las más abstractas del sinfonismo Beethoveniano?

Acaso las sinfonías Nº1, Nº4 y Nº8 son simplemente transiciones entre la Nº 3, Nº 7 y Nº 9?

No olvidemos que la cuarta está en medio de dos gigantes y dramáticas como la tercera y la quinta y que la octava está en medio de las sinfonías más descriptivas que Beethoven escribió: la sexta, la séptima y la novena.

Definitivamente, la primera, la cuarta y la octava son sinfonías que se aferran a la concepción más beethoveniana del sinfonismo puro, que no tiene referencias programáticas y, por lo tanto, es música sin concesiones para ser entendidas únicamente como lo único que son: unas grandiosas obras de arte.

La obra de Beethoven se resume, en el género pianístico, en un total de 32 sonatas para piano, 16 cuartetos de cuerda, siete tríos, 10 sonatas para violín y piano. Compuso una ópera, Fidelio, cinco conciertos para piano y orquesta, uno para vio-lín y orquesta, nueve sinfonías, oberturas, etc.

Presionado por su familia, que quería que igualara la genialidad de Wolfgang Amadeus Mozart, su padre, un director de orquesta y músico, le enseñó piano, órgano y clarinete cuando todavía era un niño.

Reconocido por su talento, su padre pensó en la posibilidad de que se fuera a Viena para que estudiara con Mozart. La repentina muerte de Mozart retrasó esos planes, que recién concretó cuando se marchó a Austria, en 1792, para estudiar con el compositor austriaco Josef Haydn, quien influyó definitivamente en su formación.

En Viena, Ludwig van Beethoven deslumbró a la aristocracia, especialmente por sus improvisaciones pianísticas.

Uno de los compositores que prefiere interpretar Barenboim es precisamente Beethoven. La semana pasada, el director israelí-argentino con la Divan Orquesta Este-Oeste interpretó en Madrid las sinfonías sexta y séptima, con una enorme aclamación del público. La otra ciudad que visitará Barenboim es su natal Buenos Aires.

Barenboim dio detalles del concierto de hoy

Sonreído y distendido se mostró Daniel Barenboim en la rueda de prensa que brindó ayer en la Casa de la Música. En 40 minutos, el destacado director resumió el motivo por el que creó, con Eduard Said, la Orquesta Divan Este Oeste.

También dio detalles del concierto que brinda hoy, en el cual interpretará tres Sinfonías de Beethoven.

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