El mestizaje cultural, en la narrativa de Lalama

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Diego Ortiz. Redactor

Villa de 'marquesitos', punto de encuentro de las culturas indígena y española y escenario donde pululaban las tradiciones conventuales más disimiles. Así era el Quito colonial, refugio de personas de la montaña y del otro lado del Atlántico en los albores de su fundación española. Este lugar, punto de encuentro de múltiples cosmovisiones, ahora alimenta la imaginación de Marcelo Lalama (Premio Aurelio Espinosa Pólit 2000), quien en 'El Hospital Real de la Misericordia' (Eskeletra, 2013) recrea la vida en un albergue para miserables y menesterosos, luego casa de salud por más de 400 años.

El autor inicia su narración relatando la historia del Hostal Real de la Misericordia y Caridad de Nuestro Señor Jesucristo, predecesor del Hospital San Juan de Dios, hoy Museo de la Ciudad. Espacio de acogida para los desamparados de la segunda mitad del siglo XVI, allí José Manuel Cusi Yupanqui se hará conocer entre los villanos.

"Se decía cirujano barbero, era de mucho aprecio por sus habilidades como herbolario, embalsamador, sangrador, alquimista, trepanador, enderezador de huesos y otras múltiples probidades y pericias. Sus destrezas y cono cimientos le venían de tiempos remotos, de sus abuelos indígenas nacidos en el Sur, en el Altiplano, entre los Andes". Así describe Lalama a su personaje, hombre reconocido por su virilidad y habilidad para curar enfermedades con remedios en los que se fusionaban la tradición indígena y la ciencia europea.

Lalama muestra claramente el proceso de mestizaje en Quito. Ni españoles ni indios. En la geografía escabrosa de esta villa, las costumbres de los lugareños serían producto de ambas vertientes.

Su profesión de médico cirujano influye sobremanera en la narrativa de Lalama. La historia de la investigación médica, poco difunda en el país, ocupa un gran terreno. ¿Es ficticia la eficacia de plantas típicas del territorio para curar ciertos males? El libro deja abierto el diálogo en torno a esto.

En el fondo existe una sutil crítica a las formas de la sociedad quiteña. La mojigatería es la forma de definir a una población "conservadora en lo familiar y rebelde en lo social", como lo dice el autor.

En contexto. La literatura de corte histórico ha entrado en auge entre los escritores ecuatorianos. Títulos como 'Alfaro en la sombra, de Gonzalo Ortiz, 'Expiación', de Juan Ortiz García, y 'Miércoles Santo', de Íñigo Salvador, son algunos ejemplos.

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