4 de December de 2012 00:02

León va en busca de los intersticios

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Guayaquileña de nacimiento, reside en París hace 14 años. Dividida entre dos tierras, a lo largo de su carrera, María Verónica León ha explorado los intersticios, esos espacios pequeños que median entre dos cuerpos, o dos partes de un solo cuerpo. No cree en las fronteras marcadas, y las definiciones absolutas no son su estilo. Ella apuesta por la experimentación.

Su impulso creativo la ha llevado a interesarse por la mezcla. Aunque ha incursionado en la fotografía, el video, el performance y la instalación, la pintura es su origen y la defiende por ser tradición en la historia del arte ecuatoriano. De hecho, junto a Guayasamín trabajó en los murales de la Capilla del hombre. Actualmente, el Centro Cultural Metropolitano exhibe una de sus pinturas en el marco de la exposición: “Del Espejo a la Máscara: Autorretrato, Retrato, Representación y Auto-representación en el Ecuador” que estará abierta hasta enero del 2013. Desde Nueva York, donde se encuentra actualmente explorando el medio, describe la creación artística como una “comunión consigo misma”, una “materialización del pensamiento y el sentimiento”. Pero no es una actividad en el día, un trabajo más. Para ella, el desarrollo del arte esta ligado a la práctica cotidiana, se trata de “forjarse un tipo de vida”.

A la manera del futurismo, su objetivo no es entonces hacer arte sino vivir el arte. De ahí que los trabajos de la artista giren principalmente alrededor del ser humano. Los retratos son su especialidad. A través de sus ojos posan grandes personajes como Pina Bausch, Björk, Bill Clinton o Plácido Domingo. Con Pina y su compañía de danza pasó un tiempo trabajando conjuntamente y Plácido Domingo se convirtió en un amigo. En sus lienzos hay seres fragmentados, figuras compuestas de lo que parecen ser un conjunto de retazos. Círculos, espirales, líneas entrelazadas, cuadrados superpuestos se encuentran para sugerir las formas humanas. Pero rara vez existe una frontera marcada, los personajes se confunden con su entorno. Las mujeres ocupan un espacio privilegiado en la obra de María Verónica.

Al respecto, dice que el amor que siente por ellas ha sido una “constante en su vida”, una vez más considera que no existen fronteras definidas y absolutas entre los géneros, se trata de una “búsqueda de comprensión profunda”. Sin embargo, esta exploración parece caer en ocasiones en la idealización de la figura femenina presentada como poderosa y sensual. El video es otra de sus herramientas. Con él llegó a la 52 Bienal de Venecia en el 2007.

Para ella, el video, a diferencia de la pintura, es mucho más racional y lógico. Dice que su “espíritu está menos al descubierto” y que el peso del aparato es grande. Pero al mismo tiempo, considera que el video le permite una “inserción automática en las nuevas generaciones”. El peso de la tecnología en la era contemporánea la llevó también a pintar a la “diosa Internet”, una mujer de mirada fría y de piernas abiertas. Insertada en las dinámicas del mundo moderno se muestra crítica con las finanzas internacionales y el mercado de arte contemporáneo.

Pictóricamente, esta crítica se traduce por la introducción de números como protagonistas de su obra. Componente novedoso pues a pesar de haber sido profundamente explorados por artistas como Da Vinci, han sido utilizados más en calidad de intermediarios que como elemento estético final. María Verónica construye así rostros a partir de cifras con la intención de “humanizar este despiadado lenguaje universal” que caracteriza al mundo globalizado. “Los números tiemblan y hacen temblar, nos angustian”.

Los considera como fantasmas, “vedettes escondidas”, pues pocas son las personas que realmente comprenden este lenguaje que caracteriza al mundo capitalista aunque todos nos vemos obligados a participar en él.

Dentro de sus planes está una visita a Ecuador el próximo año. Para completar la obra que traerá, se encuentra realizando una serie de fotografías de las galerías de Chelsea en Nueva York destruidas tras el paso del huracán Sandy. Con éstas pretende realizar una “crítica al sistema de comercialización artística como un modelo devorador” que terminará por ser destruido.

En detalle

En el Centro Cultural Metropolitano   se presenta hasta enero del 2013 la exposición: ‘Del Espejo a  la Máscara: Autorretrato, Retrato, Representación y Auto-representación en el Ecuador’, allí se puede una obra de María Verónica León.

La artista   se interesa por la experimentacion y la mezcla de soportes, para encontrarse en el territorio de los instersticios.

Entre sus aportes, se encuentra la introducción de cifras como elemento visual.

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