19 de December de 2012 00:03

Janneth Méndez reinterpreta la materia orgánica corporal

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Conoce todos los salones de belleza de Cuenca, desde el Centro Histórico hasta la periferia. Su objetivo es conseguir la mayor cantidad de cabello posible.

Para la artista plástica Janneth Méndez, de 36 años, este material orgánico es un lienzo para su obra En más de una ocasión las estilistas le han visto con asombró al ver que se interesa por las hebras de pelo.

El trabajo de la cuencana se caracteriza por la utilización de materia orgánica del cuerpo humano como el cabello, sangre, orina, semen y leche materna. Según la artista, su interés es conocer la parte humana de las personas el descubrir su interior y el funcionamiento del cuerpo.

Méndez recuerda que en el 2009 recogió la mayor cantidad de cabello. Fueron 20 bolsas durante seis meses, que le sirvieron para hacer una obra y participar en la Bienal Internacional de Cuenca. Se trató de unas escaleras tejidas con las hebras de pelo recolectado, compuesta de cinco gradas de cuatros metros. Esa propuesta representa el ascenso y descenso del ser humano.

Su taller está una casona antigua, ubicada en el sur de la capital azuaya. Un dormitorio fue acoplado para que ella elabore sus trabajos. Al abrir los cajones de su escritorio saca una serie de cajas con cabello.

Las cajas están orden y bajo un cuidado extremo porque han sido regaladas por amigas. Una de ellas es la cuencana Diana Quinde, quien tiene el cabello rizado y hasta la cintura.

Quinde no recuerda con exactitud durante qué tiempo guardó el su cabello que iba quedando en el cepillo luego de bañarse. Dice que fueron muchas fundas las que le obsequió y que lo hizo porque conoció a la artista en la Facultad de Artes y desde entonces admira sus creaciones.

El cabello de Quinde sirvió para hacer una obra que mide 27 metros y que se ha expuesto en la Sala Proceso en Cuenca y también en Argentina.

En la pared de la sala de Méndez se observa un cuadro pequeño que tiene una fusión de tonalidades rojas. Esa obra está hecha con sangre y es parte del primer trabajo en el que empleó materia orgánica; con esa propuesta obtuvo su licenciatura de artes de la Universidad de Cuenca.

Méndez adhiere un tubo de plástico a su pincel para pintar con la sangre, porque está se derrama y con esa técnica le resulta fácil manipularla sobre una cartulina, tela, hojas y otros materiales. Por lo general, con una pinta de sangre cubre la necesidad de material para una obra. En el 2009 su esposo Pablo Cardoso le donó sangre, con la que hizo una serie de símbolos circulares, procedentes de diferentes tradiciones y con sus trazos hizo un análisis de la menstruación.

Con esa obra ganó el tercer lugar del Salón de Julio; era la segunda vez que ganaba un premio de este concurso. En el 2004 obtuvo el segundo puesto.

Actualmente, la artista realiza una obra con sangre que es la continuación de su obra Arcano XII. Desde la puerta del closet, que está en su taller sale un lienzo gigante en el que pinta con sangre símbolos como la carta astral del tarot.

En ese closet la artista tiene cajas con insectos, mariposas, huesos de animales, chicles masticados, que utilizará para hacer sus obras de arte. Según Eliana Bojorque, máster en estudios de la cultura, el trabajo de Méndez tiene creatividad, investigación y un sustento teórico, porque cada obra muestra su dedicación y calidad artística.

Además, dice que la artista es una investigadora permanente del arte contemporáneo y tiene meticulosidad para ejecutar propuestas que desarrolla desde hace más de 16 años.

Ella cuando empezó a trabajar con residuos orgánicos del cuerpo provocó admiración en la sociedad. “Esto ha cambiado, el público es más abierto ahora”.

Méndez no tiene inconveniente en mostrar cada uno de sus bocetos, cuadros, y deberes de la nueva etapa de formación. por la que está atravesando Uno de ellos es una red, que tendrá que presentar para la maestría que sigue en la Universidad de Cuenca. Aquella red está tejida con cabellos y es como una cobija para una cama de una plaza. Con ella, Méndez representa las redes sociales, la vinculación del ser humano con las mismas y cómo en ciertas ocasiones las personas pierden el contacto directo.

La obra de la artista, quien también es maestra en la Facultad de Artes, se ha expuesto en Italia, Chile, Argentina y Estados Unidos. Méndez dice que ha existido una respuesta positiva en estos países a su trabajo, que el interés ha surgido debido a los conceptos que comandan su creación y por los materiales que emplea.

Para el curador de arte, Carlos Rojas, el trabajo de la cuencana es interesante porque ha logrado presentar estéticamente y con mucha creatividad y solidez conceptual la utilización de materiales que a primera vista se antojan grotescos.

Más datos sobre la artista

Janneth Méndez. Nació en Cuenca el 27 de julio de 1976.

Ha realizados estudios en la Escuela Francisca Dávila y en la Universidad de Cuenca la carrera de Arte.

Actualmente cursa una maestría en Arte.

La frase: “Los residuos orgánicos me llevan a conocer el cuerpo de las personas y su lado humano”.

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