17 de November de 2012 00:02

Fleming, una prodigiosa voz y una mente brillante

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Poemas de Paul Verlaine. Letras de Adolf Friedrich. Creaciones de Verdi, Strauss, Debussy, Canteloube, Korngold, Leoncavallo y Cilea. A más de tener una talentosa voz, Renée Fleming dejó por sentado, en su presentación en Quito este jueves 15, que posee una prodigiosa memoria; algo que le brinda la facilidad para pasar de un idioma a otro sin problema alguno.

Pues bien. El recital, realizado en el Teatro Nacional Sucre, fue un recorrido musical entre dos siglos, el XIX y el XX, con una fuerte marca del romanticismo musical. Es así que en un inicio, en compañía del pianista Gerald Martin Moore, Fleming dio vida a tres obras de Debussy -Green, Il pleure dans mon coeur y Chevaux de bois-, cuya inspiración se halla en los poemas escritos por Verlaine luego de haber compartido su vida con Rimbaud.

Con ese espíritu romántico en el ambiente, la soprano, quien durante las piezas de Debussy deslumbraba por su cálida sonrisa y su constante cercanía al piano, eligió a Joseph Canteloube como el siguiente en su programa. Esto no solo visualiza su interés por lo francés sino que es el reflejo de cuán relevante es para ella rescatar las tradiciones orales que se hallan en ciertos pasajes del repertorio operístico.

Como manteniendo su preocupación straussiana, que ha marcado su gira latinoamericana, la diva hizo relucir su pericia en el canto alemán con las obras Frag mich Oft y Ständchen Op. 17. En estas, según dijo poco después del recital el melómano Andreas Weillant, la soprano “da a conocer cómo la música de corte alemán ha sido una constante en su carrera”. Además, precisa que fue gracias a su participación en ‘Las bodas de Fígaro’, de Mozart, “ que su nombre comenzó a ser escuchado en las grandes salas y teatros del planeta”.

Pero no solo las partituras de Strauss fueron las que hicieron relucir su brillo vocal. La parte final de su presentación fue para la creatividad italiana de Leoncavallo, Cilea y Verdi. De este último, y como trayendo a la memoria de sus seguidores su exitosa presentación, semanas atrás, en The Metropolitan Opera de Nueva York, presentó‘Piangea’ cantando, una pieza que forma parte del IV acto de la ópera ‘Otello’.

Las obras en francés, alemán e italiano no fueron las únicas de la noche. Tras los aplausos, fue momento para canciones fuera del programa. Entre ellas, Summertime, una aria que con su voz se asemejaba a una bella pieza de jazz.

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