18 de octubre de 2016 20:11

La cultura urbana, clave en la planificación de las ciudades

En el evento se realizó el lanzamiento de un informe de la Unesco sobre cultura urbana

En el evento se realizó el lanzamiento de un informe de la Unesco sobre cultura urbana. Foto: Armando Prado/EL COMERCIO

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Evelyn Jácome
Redactora (I)
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La cultura urbana, el patrimonio y el espacio público son ejes fundamentales en el desarrollo sostenible y fueron analizados hoy, martes 18 de octubre de 2016 en Quito, en el foro urbano Cultura y Desarrollo Sostenible llevado a cabo en la sala Alfredo Pareja Diezcanseco, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, como parte de las conferencias de Hábitat III. En el evento, además, se realizó el lanzamiento del informe de la Unesco sobre cultura urbana.

Francesco Bandarin, subdirector general de cultura en la Unesco y facilitador del evento, explicó que antes de hablar de planificación, se debe entender todo el concepto de cultura. “Se debe identificar que la cultura en la ciudad es una variedad de asuntos relacionados con el patrimonio, tanto físico como inmaterial, que tiene que ver tanto con construcciones como con actividades culturales, y cada una de ellas es clave para construir la ciudad'.

Bandarín recalcó la importancia del Patrimonio, como el eje que vincula a la ciudad con su historia- La clave, dijo, es saber de dónde venimos, para saber lo que somos y a donde debemos proyectarnos.

Entre los expositores estuvieron Jordi Pacual, de United Cities and Global Governments, Richard Sennett, University Professor of the Humanities at the New York University and Professor of Sociology at the London School of Economics. Además, Enrique Peñalosa Londoño, alcalde de Bogotá, Colombia y Roland Ries, alcalde de Strasbourg, Francia.

Los expertos coincidieron en la importancia de dar vida a los espacios públicos y recuperarlos para que se vuelvan espacios donde la gente pueda no solo dialogar, sino debatir. Se debe empezar a ver al espacio público más allá del lugar de encuentro o de estacionamiento y empezar a ser usado como base para la interacción y la planificación.

La ciudad, vista desde la cultura urbana, no debe ni puede quedar fija. De allí la importancia de implementar jardines, lagos y abrir espacios para la cultura viviente.

En cuanto al tema de la conservación del Patrimonio, se puso sobre el tapete la posibilidad de implementa nuevas infraestructuras sin afectar al patrimonio siempre y cuando se lo haga con prudencia y calidad.

El informe de la Unesco aclaro que la cultura es un puente para las grandes ciudades, que sirve de cohesión social y es clave en la formación de espacios públicos.

Se citaron ejemplos de proyectos llevados a cabo en América Latina, en donde recuperando plazas, se logró recuperar ciudades. ¿Cómo hacerlo? Trabajando con la comunidad, localmente.

Otro de los temas que se debatieron fue la situación de los centros históricos. En la región, se han encontrado casos de tugurización, lo que da espacio a la delincuencia, al deterioro de inmuebles y a robos.

La participación de la gente es lo único que puede, por ejemplo, separar a los jóvenes de las droga o de las pandillas. Mirar de nuevo lo local como un punto de resolución de conflictos.

Uno de los ejemplos que se analizó fue el caso de Lima, donde la gastronomía ha cobrado una importancia olímpica en la planificación. Hasta 300 000 personas se reúnen y hacen turismo gastronómico.

Además, se ha motivado la exportación no solo de chefs y de restaurantes peruanos, sino de productos propios del país. Pero hay una ganancia adicional, y de mayor importancia: se recuperó la identidad del peruano. Su autoestima se elevó. Hoy se siente orgulloso de su comida. El impacto económico también ha sido positivo. La hotelería se ha visto beneficiada así como las exportaciones.

Otro de los temas que se discutió fue el fenómeno del grafiti. Fue analizado como un elemento crítico que no necesariamente debe ser tomado como un problema, más aún cuando algunos lugares del mundo se hicieron famosos gracias al arte en sus paredes.

En América Latina, la pintura, el teatro callejero, el circo y el grafiti son maneras de expresarse. El arte urbano es un espacio donde la gente se hace visible. Es una mirada que incluye a todos quienes antes no tenían acceso.

El una de las favelas de Río de Janeiro también hubo un ejemplo interesante. Allí se llevó a cabo el programa Ciudades humanas. Se capacitaron a un grupo de personas desempleadas para que pintaran las construcciones.

Eso tuvo un efecto psicológico positivo para quienes vivían en ese lugar. Empezaron a llegar turistas a conocer el lugar y las calles empezaron a amanecer sin basura. Incluso hubo jóvenes líderes que despuntaron luego del proyecto.

Uno de los expositores aseguró que al salir a hacer un recorrido por la Mariscal y el Centro, y ver a la gente sentada en las plazas, exponiendo sus proyectos, interactuando, se dio cuenta que Hábitat está teniendo éxito. De eso se trata. De que la gente se apropie de las calles y empiece a dejar de ser espectador para volverse actor.

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