5 de diciembre de 2017 21:37

Cuenca celebró los cinco años del tejido de la paja toquilla como Patrimonio

Más de 30 artesanos de Cuenca, Sígsig y Chordeles participaron en la exposición y venta de artesanías elaboradas en paja toquilla que se desarrolló en el parque Calderón, en el Centro Histórico de la capital azuaya.

Más de 30 artesanos de Cuenca, Sígsig y Chordeles participaron en la exposición y venta de artesanías elaboradas en paja toquilla que se desarrolló en el parque Calderón, en el Centro Histórico de la capital azuaya. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

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Lineida Castillo
Redactora (I)

La capital azuaya se unió a los festejos por el quinto aniversario de la declaratoria del tejido de la paja toquilla como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, designación realizada por la Organización de Naciones para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La Zonal 6 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural y la Dirección de Cultura de los municipios de Cuenca realizaron, este martes 5 de diciembre, un evento cultural en el parque Calderón. Allí las principales autoridades resaltaron este oficio en manos de cientos de artesanos azuayos.

A las 10:00 se inauguró la quinta Feria-Exposición Tejiendo Sueños, con la participación de asociaciones de tejedores de los cantones de Cuenca, Sígsig y Chordeleg. Los stands se ubicaron alrededor del parque –hasta las 20:00- y atrajo a decenas de compradores cuencanos y visitantes.

La cuencana Elsa Barbecho ofertó una amplia variedad de nacimientos, duendes, payasos, ángeles, vírgenes… elaborados en paja toquilla, que se ajustan a la época de la Navidad. Hubo nacimientos desde USD 5 hasta 90, dependiendo del tamaño y la complejidad de los tejidos de la fibra.

Según el artesano, Edmundo Cedillo, a partir de la declaratoria de la Unesco el sombrero de paja se revalorizó y también se realzó el trabajo de los artesanos azuayos. “Antes se creía que este accesorio se tejía únicamente en Montecristi (Manabí), cuando la mayor producción sale de Azuay y Cañar”.

En la actualidad, Cedillo está contento por los resultados. Este martes ofertó sombreros desde USD 25 los de puntada normal, hasta USD 200 los más finos. “El tejido es una herencia familiar y la declaratoria permite mantener vivo este oficio”, dijo.

A las 19:00 se desarrolló un conversatorio sobre esta actividad artesanal en el Economuseo del Municipio de Cuenca. En este espacio, en lo que va del 2017 se han capacitado a más de 1 000 artesanos en el manejo de la fibra y el tejido, para que mejoren y amplíen sus conocimientos y producción.

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