28/12/2015

Cuatro contenedores se vuelven vivienda de alta gama

La vivienda se emplaza en medio de un amplio terreno ubicado en medio de un bosque llamado La Primavera. El ambiente natural se fusiona de forma óptima con la parte construida. Foto: www.archdaily.com

La vivienda se emplaza en medio de un amplio terreno ubicado en medio de un bosque llamado La Primavera. El ambiente natural se fusiona de forma óptima con la parte construida. Foto: www.archdaily.com

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Redacción Construir
construir@elcomercio.com

El uso de contenedores para vivienda no es nuevo. En Quito mismo hay ejemplos, como la casa diseñada por Christian Brown y Paola Meneses, en Tumbaco, que ganó un premio en la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito 2008.

Pero lo de la Casa Huiini es diferente. Es la utilización de los contenedores a una escala más ambiciosa: una residencia de alta gama que nace de la unión de cuatro contenedores, que configuraron un inmueble de 148 m² totales, ubicado en Zapopán, Jalisco, México.

Sara Támez (S+diseño) implantaron la vivienda en un lugar apartado pero privilegiado de Zapopán, en el corazón de un bosque llamado, apropiadamente, La Primavera.
La casa surge como un espacio de retiro, pues la dueña es una mujer soltera recién jubilada, de ideas firmes, concretas y aventureras, explica el portal Plataforma Arquitectura.

La casa se conforma por cuatro contenedores High Cube IGH (30 m²/u), dos en planta baja y dos en planta alta, desfasados, para crear dos terrazas, una en cada nivel. El total de m² de la casa en sí es de 120.

La distribución arquitectónica, explica Támez, se divide en sala, comedor, cocina, medio baño, cuarto de lavado, recámara principal con baño, terraza y cuarto de herramientas en el piso bajo. En planta alta se divide en recámara de visitas con walk-in closet y baño, pasillo-galería, estudio, terraza y la doble altura de sala y comedor.

Debido a lo apartado de la ciudad y lo extenso del terreno se le agregó un último contenedor que alberga dos miniestudios con baño completo; cada uno para las visitas.

Una característica del diseño, explica el portal Archdaily, es que tiene la posibilidad de abrirse completamente o quedar hermético si así se desea. Eso es sustancialmente útil debido a los cambios bruscos de temperatura y a los fuertes vientos que corren por la zona.

Otro aporte es el control de temperatura. En este caso se dejó el proyecto con las caras más largas norte-sur para que reciba los soleamientos, tanto en la mañana como en la tarde. Además, el interior está forrado con un aislante térmico acústico, no solo para regular el calor sino también el frío.

Este acolchado, asimismo, atenúa hasta los más bajos niveles el movimiento constante del metal con el cambio de temperatura, así como el ruido que causa el caer de la lluvia.

La casa Huiini (por su propietaria) cuenta, además, con sistemas pasivos como calentador solar y celdas solares. El sistema hidrosanitario posee recicladores y purificadores de agua que reutilizan el agua sucia para el regadío.

Los contenedores tienen ventajas como, el reciclado de la estructura, la rapidez de construcción, el traslado una vez construido si se desea cambiar la ubicación del proyecto, al ser modular puede ampliarse el proyecto... enfatiza Támez.

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