30 de September de 2014 21:57

La cromoterapia ayuda a controlar la ansiedad

La experta Fascia Ulloa explica la distribución adecuada del color en los ambientes para mejorar la vida y la salud. Foto: Jenny Navarro/ EL COMERCIO

La experta Fascia Ulloa explica la distribución adecuada del color en los ambientes para mejorar la vida y la salud. Foto: Jenny Navarro/ EL COMERCIO

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Isabel Alarcón.  Redactora (I)
ialarcon@elcomercio.com

El uso del color, tanto en los alimentos como en las estructuras, genera diversas reacciones y estímulos en la mente del ser humano. Cada tono tiene diferentes propiedades, que equilibran el organismo dependiendo de cómo se los utilice, siendo incluso una terapia para disminuir la ansiedad y controlar el apetito.

Juan Diego Maldonado, médico y presidente de la Asociación Holística del Ecuador, explica que la cromoterapia se divide en dos grandes niveles. El primero es la fototerapia clínica, que es utilizada en centros de investigación celular y genética, y el segundo, el de la parte psicológica y la energía del paciente.

Los colores son captados por el cerebro a través del sistema límbico, que es el área encargada del desarrollo emocional. A través de esta se reconoce aromas y tonos que se asocian con diversas emociones y recuerdos y generan una respuesta.

Para Fascia Ulloa, consultora de Feng Shui y psicóloga, los colores son muy importantes para lograr un equilibrio dentro del espacio. Esto determina la manera de percibir las emociones. “El problema en la actualidad es que se hace un uso indiscriminado del color -según Ulloa- lo que puede producir consecuencias en la salud y estado de ánimo”.

La ansiedad es una de las reacciones más comunes. Además, es causa de problemas alimenticios relacionados con la obesidad y el sobrepeso. Es por esto que junto con las dietas y el ejercicio, la utilización del color es una forma de reforzar actitudes.

Para la consultora de Feng Shui, la cocina no puede tener rojo, ya que incentiva la ansiedad e influye para que las personas coman más rápidamente y en mayores cantidades. El rojo, además de llamar la atención, activa ciertos mecanismos emocionales del cerebro porque simula el color de la sangre, al igual que el naranja.

Según Maldonado, estos se utilizan en el tratamiento de la depresión porque estimulan la secreción de la hormona serotonina, pero en exceso pueden producir ira, aumento de presión arterial y de temperatura.

Para personas que quieran bajar de peso, se recomienda usar en los ambientes los colores ansiolíticos como el azul, para la producción de melatonina.

Por otro lado, explica Ulloa, este tono está asociado con el elemento agua por lo que es recomendado su uso en vajillas para inhibir las ganas compulsivas de comer y transmitir una sensación de saciedad, al igual que el negro.

El blanco, por el contrario, debe estar presente en platos y en artículos como la refrigeradora. Además, se lo puede utilizar en el comedor, ya que brinda estabilidad al igual que los colores metálicos como el cobre o el plateado.

Pero, al igual que en todo, se debe tener cuidado de los excesos, según Maldonado, ya que puede afectar al sistema nervioso y causar estrés.

La cromoterapia también se aplica como una alternativa en la cual se trabaja con los siete puntos energéticos que existen en el cuerpo humano. Cada punto se armoniza con su color correspondiente y produce un efecto en el área emocional y energética, como lo explica Mónica Miño, terapeuta y bioquímica. Las tonalidades tienen una incidencia en los órganos y en el estado anímico de cada persona.

Por ejemplo, para mantener la energía cuando se empieza la semana, las personas pueden vestirse de rojo.

El color también es importante en los alimentos, según la nutricionista Belén Ocampo, ya que es lo que atribuye sus propiedades nutricionales, sobre todo en frutas y vegetales.

Así, las de color naranja y amarillo son precursoras de vitamina A, que tiene beneficios sobre la visión y ayuda a la cicatrización de las heridas. En el caso de la carne, su color rojo indica la presencia de hierro.

Cuando se cocinen los productos no se lo debe hacer hasta que pierdan su color, porque esto podría afectar la presencia de vitaminas y minerales que tienen en su estado natural.

El desconocimiento ha hecho que las personas no tomen en cuenta el valor ancestral que tiene el color en su día a día, explica Maldonado. La cromoterapia y su uso ayudan a las personas en el ámbito individual, laboral, energético y en diversos tratamientos vinculados con la salud.

En contexto 

Los lugares de comida rápida utilizan colores como el amarillo ya que actúa sobre la parte digestiva. El rojo estimula a que los clientes consuman en grandes porciones y una vez que terminen, se vayan del lugar saturados por esta carga de tonalidades.

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