23 de November de 2012 16:35

Una tabiquería interna con gypsum

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La tendencia de la construcción es abaratar costos, disminuir el tiempo de trabajo y evitar los escombros. Armar ambientes internos de edificaciones con placa de yeso empapelada o plancha gypsum es una opción para eso en Loja.

Antonio Torres llegó de España hace dos años. Su propósito es quedarse en Ecuador laborando en la construcción. Su propuesta, producir de forma innovadora.

Junto a su primo, Johnson Torres, trabajan en la tabiquería y el cielo raso de salas, dormitorios, estudios, oficinas... Para Antonio es sencillo el trabajo que realiza, por su experiencia. Laboró por 10 años en España y adquirió la destreza para armar este tipo de ambientes.

Él dice que en el país ibérico se construye la fachada en hormigón, mientras que en la parte interna se utilizan materiales alivianados. Estos son fáciles de montar y desmontar, según la necesidad.

Uno de los primeros pasos es diseñar el ambiente que se va a remodelar o construir. Este punto es importante porque permite tener -en cifras- cuantas planchas de gypsum se comprarán. Las medidas son distintas pero las más comunes son las de 2,45 m de largo por 1,22 de ancho.

Junto a estas placas son importantes las ‘trac’ y los ‘estud’ para el gypsum. Estas son de metal y se asemejan a canales y se convierten en la base donde serán empotradas. Estas son las primeras que se colocan. Se las ubica cada 61 centímetros para paredes de división o cielos rasos.

Con un taladro eléctrico se perforan y unen las piezas. Ya terminada la montura llega la hora de tapar las uniones. El objetivo es lograr una base lisa uniforme.

Lo primero es cubrir los tornillos de las placas. En un recipiente se une agua y yeso y se forma una pasta homogénea. Luego se coloca sobre la base que se quiere resanar. Esta mezcla seca rápido.

En las superficies donde están las uniones de las dos placas se utiliza otro material. Este se denomina pasta de juntas y se forma con yeso y resina. Estos dos elementos se unen y se colocan en los espacios de las uniones.

Con una espátula se extiende la pasta; sobre ella va una cinta de papel y, luego, otra base de pasta. Esto afirma la unión y, sobre todo, hace que no se resquebraje. Tarda en secar tres horas.

Luego de este proceso la superficie está lista para pintar. En el cielo raso se realiza el mismo trabajo, lo importante es que las bases queden bien fijadas.

Otros elementos importantes son los guardavivos. Estas tiras plásticas se colocan en espacios de alto tráfico; es decir, en filos de pared donde se pueda ingresar muebles u objetos que al chocar contra la placa de yeso la pueda golpear. Su colocación es fácil: va atornillada y cubierta de yeso para que la construcción se vea uniforme y estética.

Antonio Torres dice que esta es una forma limpia de construcción y, sobre todo, estética. Esto porque se evita la utilización de materiales de hormigón como bloques, arena, cemento…



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