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Si no hay consenso, no se vende

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Redacción Construir
15 de May de 2010 00:00

Heredar un inmueble puede convertirse, en muchos casos, en un largo y costoso camino hasta que, efectivamente, se tome posesión del bien.Aunque el proceso y los trámites varían, dependiendo de si hay o no testamento, los herederos deberán hacer frente en cualquier caso a las cargas que suponen los impuestos, al inevitable papeleo y a las posibles tensiones familiares que provocan los repartos.

Carolina García, abogada experta en bienes raíces, explica que en el tema de la herencia, en la legislación ecuatoriana existen dos opciones. Una persona, al fallecer, puede dejar sus bienes como una herencia universal o por legados. “En el caso de que tengamos dos o más beneficiarios y el testador deja un legado universal, este será proindiviso, es decir, que estará dividido en partes exactamente iguales”.

Esto implica, añade la especialista, que si alguno de los herederos se opone a vender el o los bienes recibidos por la sucesión, estos no se pueden comercializar por nada del mundo.

La otra opción es la de los legados, que funciona con el testamento. “Lo que hace el testador es designar los bienes y sus nuevos dueños. Aquí se individualiza lo recibido y, al ser dueño de una cuota, se puede negociar con mucha más facilidad la posibilidad de vender los inmuebles.

En la mayoría de los casos de herencia los hijos son los legitimarios, mientras que la esposa no es heredera porque es dueña de la mitad de la sociedad conyugal. Cuando el fallecido es soltero y no tiene hijos, sus padres serán los beneficiados; si estos no viven, sus hermanos.

El testamento, que se redacta ante un notario con tres testigos, es una de las opciones acostumbradas. Sin embargo, ahora está de moda la formación de compañías o sociedades familiares.

En esta última herramienta, la familia junta todos los bienes e inmuebles y los reparte en acciones, de manera que cada uno tenga parte de ellos en vida, dice el abogado Carlos Reyes.

En el caso de que no se haya redactado un testamento o formado una compañía familiar, los herederos que se crean con derecho a reclamar los bienes tienen que hacer una posesión efectiva de estos. Este proceso se hace en una notaría y se inscribe en el Registro de la Propiedad.

“En términos legales, todos los familiares tienen derecho, pero cuando aparece un hijo excluye a todo el mundo, tiene la preferencia”, agrega Reyes.

La otra posibilidad de los herederos es pedir una partición judicial de bienes. Esta norma es más aplicable en el caso de los terrenos porque cuando se trata de una vivienda es más complicado por la división.

Por ejemplo, acota García, si se trata de una casa heredada por tres hermanos, con la partición judicial cada uno de ellos recibirá un porcentual del bien. Después de un largo y hasta costoso proceso, el juez determina que cada uno de los legatarios tenga el 33%. En el caso de que uno de los tres no acceda a vender, la casa no se puede comercializar pese a que legalmente ya está dividida. “No podemos negociar una casa por partes”.