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Conozca los mitos comunes sobre el suicidio

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27 de September de 2013 16:45

¿Es cierto o falso que hablar con alguien respecto al suicidio aumenta la probabilidad de que esa persona lo lleve a cabo? Es falso. La verdad es que cuando una persona se encuentra atravesando por una crisis o deprimida, preguntarle si piensa en el suicidio puede ayudar porque le brinda la oportunidad de abrirse y compartir sus problemas, lo que a su vez puede servir para aliviar su dolor y despejar el camino hacia la solución. Ese es solo uno de los muchos mitos sobre la prevención del suicidio.

El suicidio constituye una crisis creciente de la salud pública. En Estados Unidos ocurrieron más de 38 000 suicidios en el año 2010, con un promedio diario de 105 muertes, informa los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Un suicidio ocurre por cada 25 intentos y se calcula que el resultado económico del suicidio es de $ 34.6 mil millones en gastos médicos y días de trabajo perdidos.

“Si algo se sabe sobre el suicidio es que muchos pueden prevenirse, cuando es posible intervenir para que la persona logre atravesar la crisis”, comenta el doctor Timothy Lineberry, psiquiatra de Mayo Clinic y experto en la prevención del suicidio. “Se pueden tomar muchas medidas para lidiar con esta crisis de la salud pública y una de ellas, ciertamente, es desacreditar los mitos existentes”. 

“Uno de los mitos más comunes sobre el suicidio es que hablar al respecto no sirve de ayuda”, acota Robert Gebbia, director ejecutivo de la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio. “Se sabe que al empezar una conversación sobre depresión o pensamientos suicidas, en realidad, puede motivar a la persona a abrirse y encontrar la ayuda que necesita”. 

Otros mitos sobre el suicidio

  • Mito: No se puede prevenir el suicidio.

Realidad: El suicidio es prevenible. La mayoría de personas que contempla suicidarse realmente no desea morir, sino que busca terminar con ese intenso dolor mental y/o físico. La mayoría padece alguna enfermedad mental tratable y la intervención puede salvarle la vida. 

  • Mito: Las personas que se suicidan son egoístas, cobardes y débiles.

Realidad: Más del 90 por ciento de las personas que se quitan la vida padece por lo menos una enfermedad mental tratable, tal como: depresión, ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia y/o alcoholismo o drogadicción.

  • Mito: Los adolescentes y los estudiantes universitarios son quienes más riesgo de suicidio corren.

Realidad: La tasa de suicidios entre ese grupo etario es inferior al promedio nacional. El riesgo para el suicidio aumenta con la edad. Actualmente, el grupo etario con la mayor tasa de suicidio en Estados Unidos es el de hombres y mujeres de 45 a 64 años de edad. A pesar de que ciertos grupos en particular pueden correr mayor riesgo, el suicidio es un problema en todos los grupos etarios.

  • Mito: No sirve de nada colocar barreras en los puentes, guardar bien las armas de fuego y tomar otras medidas para reducir el acceso a un medio letal para suicidarse.

Realidad: Restringir el acceso a medios letales para suicidarse es una de las mejores tácticas para prevenir el suicidio. Muchos suicidios pueden ser fruto de la impulsividad y desencadenados por una crisis reciente. Si la persona en crisis no puede acceder a un medio letal, eso puede ofrecerle algo que necesita desesperadamente: tiempo.

  • Mito: La terapia conversacional y los medicamentos no funcionan.

Realidad: El tratamiento puede funcionar. Una de las mejores maneras de prevenir el suicidio es tratando las enfermedades mentales, como la depresión, el trastorno bipolar y/o el abuso de cualquier sustancia, aparte de enseñar a la persona maneras de lidiar con los problemas. Encontrar el mejor tratamiento puede llevar un poco de tiempo, pero el tratamiento correcto puede reducir enormemente el riesgo de suicidio.