6 de julio de 2014 21:03

El cóndor nacido en cautiverio, futuro de su especie

Otavalo, Ecuador, 21/05/2014. Liberación del cóndor Polito, A las 11 de la mañana se liberó al cóndor joven denominado Polito, tiene un sistema de rastreo y en sus alas tiene el código 2. Foto: José Mafla/ El Comercio/Ecuador
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Andrés García Redactor (I)

La población de cóndores en el país bordea los 69 ejemplares: 50 habitan de forma silvestre y alrededor de 19 en zoológicos y centros de rescate. Esta cifra hace que el cóndor andino se mantenga dentro de la Lista Roja de especies que están en peligro de extinción

En lo que va del año, se han liberado a dos cóndores equipados con rastreadores satelitales: Polito y Quipo. Estos ejemplares fueron rescatados y pasaron por un proceso de recuperación antes de recobrar su libertad. El reto a futuro, de cara a la celebración del Día Nacional del Cóndor (hoy), es aumentar el número de especies silvestres, pero con aves nacidas en cautiverio. Así lo explicó Juan Manuel Carrión, director de la Fundación Zoológica del Ecuador y secretario del Grupo Cóndor.

Esta tarea no es sencilla, aclaró, pero ya se han sentado las bases que podrían trazar la ruta del proyecto. En el país, la única pareja de cóndores que permanecen en cautiverio y que ha atravesado por procesos exitosos de reproducción es la constituida por Auki y Kawsay. Ambos ejemplares están en el Zoológico de Guayllabamba, en el nororiente de Quito.

Producto de esa unión, en mayo del 2010, nació Huaira Anti, un cóndor macho cuyo nombre significa “viento de los Andes”. Dos años después, llegó al mundo Killari, un cóndor hembra que se constituye en una de las esperanzas más alentadoras en términos de conservación de la especie.  


Según Carrión, en la Hacienda Zuleta, localizada en Imbabura, en dos ocasiones los cóndores de ese recinto lograron incubar huevos. Pero lamentablemente, dijo, los pichones no sobrevivieron. En el primer caso, el polluelo vivió un día y en el segundo, el juvenil estuvo con vida solo un mes. “No perdemos la esperanza de que en Zuleta se puedan producir nuevos individuos”, puntualizó.

Al ser aves nacidas en cautiverio, tanto Huaira como Killari reciben cuidados diferenciados. Ellos permanecen en un aislamiento especial y no mantienen ningún tipo de contacto con los humanos.

Andrés Ortega, veterinario del Fondo Tueri, explicó que esto se realiza para que los animales no asocien a las personas como proveedores de alimento y no pierdan su instinto natural. El siguiente paso, según Carrión, será trasladar a las dos aves a Zuleta, en donde la Fundación Galo Plaza y la
Fundación Zoológica del Ecuador construyeron un encierro de preliberación. En ese espacio, los jóvenes cóndores se adaptarán a las condiciones propias del páramo, antes de su liberación final, que prevé realizarse en el 2015.

Al igual que Quipo y Polito, a los dos cóndores nacidos en cautiverio se les instalarán rastreadores satelitales, para recabar información que ayude a elaborar un censo.

Francisco Prieto, director de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente, aseguró que, justamente, a lo que se quiere llegar es a repoblar los Andes ecuatorianos con cóndores nacidos en cautiverio. “Ese es el reto y es a lo que le apuntamos”.

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