22 de mayo de 2015 12:39

Clemencia Spizzirri: ‘La vida de Eugenio Espejo me inspiró para ser maestra’

Clemencia Spizzirri junto a su hija en los exteriores de la Casa Blanca. Washington, Estados Unidos. Foto tomada de la red social Facebook de Spizzirri

Clemencia Spizzirri junto a su hija en los exteriores de la Casa Blanca. Washington, Estados Unidos. Foto tomada de la red social Facebook de Spizzirri

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Gabriela Buenaño. Redactora

Clemencia Spizzirri creció en el barrio El Dorado, en el centro de Quito en los años 70. Recuerda su infancia como si el tiempo hubiese quedado atrapado en sus retinas.

Las caminatas que hacía con su madre en la avenida Gran Colombia, donde está ubicado el Hospital Eugenio Espejo son parte de la vida que extraña esta maestra de español en una escuela de Iowa, Estados Unidos.

En ese país cada año se realiza el concurso a ‘Mejor profesor-a del año’. Abdirahman Omar, uno de sus alumnos la nominó y lideró la campaña para que su maestra obtuviera el reconocimiento.

Spizzirri quedó entre las finalistas y al saber que había sido galardonada, dice Clemencia, “me puse a llorar y pensé en todos los niños y niñas a quienes día a día les dedico mis mejores energías para que sean buenos ciudadanos”.

Barack Obama, presidente de Estados Unidos, el pasado 1 de mayo, recibió en la Casa Blanca a los nominados. En esta ceremonia elogió a “la maestra de español de una escuela de Iowa”, según la agencia de noticias EFE.

“Obama dijo que estaba orgulloso de mí, que una latinoamericana esté entre las finalistas del premio a Mejor profesor-a del año”, comentó Spizzirri en una entrevista a un medio televisivo de EE.UU.

Clemencia  Elizabeth Spizzirri durante una entrevista a un canal televisivo de Estados Unidos. Foto tomada de la red social Facebook de Clemencia.

Clemencia Elizabeth Spizzirri durante una entrevista a un canal televisivo de Estados Unidos. Foto tomada de la red social Facebook de Clemencia.

La inspiración para que Clemencia decidiera ser profesora fue la vida del maestro, médico y periodista, Eugenio de Santa Cruz y Espejo. “Me decidí por esta carrera, para ser de las buenas y mejores, porque Espejo lo fue a pesar que debió derribar barreras sociales, raciales y culturales. Uno de los pensamientos del ‘maestro’ que dejaron huella en mi vida fue: Un verdadero y bello espíritu piensa más en las cosas que en las palabras”.

Elizabeth Cornejo cambió su nombre a Clemencia Spizzirri, después de casarse en Estados Unidos.

Elizabeth o Clemencia, para sus excompañeras del Colegio María Auxiliadora, son la misma persona. Es aquella niña y adolescente que compartió durante 12 años las aulas de un colegio salesiano.

"Dulce, callada, ingenua, tenía el timbre de voz bajo. Se sentaba siempre en el pupitre de última fila, parecía que quería captar cada uno de los momentos que en las aulas de las ‘filosóficas sociales’ se vivían”, recuerdan sus amigas en la conversación de Facebook.

Sus compañeras recuerdan que en una ocasión, cuando cursaba el quinto curso (ahora segundo de bachillerato), Elizabeth faltó por algunos días al colegio. Todas se inquietaron. A su regreso traía colocado un inmovilizador de brazo. Ella dijo que jugando se había fracturado, nadie creía que eso hubiese ocurrido porque era una chica muy tranquila.

Ella fue parte de la primera promoción de Sociales del María Auxiliadora, “esto nos marcó la vida”, sostiene María Fernanda Bayas, compañera de aula de Clemencia.

“Éramos las más revoltosas, las más rebeldes y podríamos decir que algo indisciplinadas. Pero también éramos las más soñadoras”, recuerda Paulina Lovato, que compartió aula con Spizzirri y ahora se refiere a su excompañera en un chat del grupo ‘ex Mariuxis’ en la red social Facebook.

Jamás niega sus raíces, tanto que para su próximo viaje a Ecuador, en el que espera visitar a sus excompañeras, pidió que la reciban con algo de licor y comida ecuatoriana, “nada de cosas suntuosas, yo soy sencilla, ¿recuerdas? … le dijo a Paola Carrera, otra de sus compañeras.

Clemencia Spizzirri  junto a su esposo e hijos. Iowa-EE.UU. Foto tomada de la red social Facebook de Spizzirri

Clemencia Spizzirri junto a su esposo e hijos. Iowa-EE.UU. Foto tomada de la red social Facebook de Spizzirr

Clemencia reconoce que en Ecuador existe todavía clasismo, racismo y sexismo. Le duele pensar que uno de los mayores insultos que se dice en el país es “indio”. Por eso muchos niegan sus raíces, dice. “Esa fue la razón por la que Eugenio tuvo que dejar su apellido indígena, Chushig, y tomar el de Espejo para poder estudiar”.

Para ella es importante promover el cambio social y cultural, tal como lo hizo Eugenio Espejo en una “época en la que ser pobre e indígena era una especie de delito”.

Clemencia asegura que es a través de la educación como se puede derrotar estereotipos. “Porque todos tenemos iguales derechos en cualquier lugar del planeta”.

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