9 de October de 2014 21:34

Lo difícil se enfrenta en familia

La película se enmarca en el género de la comedia de exageración, con una trama veloz y llena de incidentes. Foto: Captura de pantalla de Youtube.

La película se enmarca en el género de la comedia de exageración, con una trama veloz y llena de incidentes. Foto: Captura de pantalla de Youtube.

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Ana Veintimilla Redactora (I)
abveintimilla@elcomerciocom

Simpatizar con lo que le sucede al personaje principal de esta película es sencillo. Alexander es un niño un poco torpe, a quien los días le suceden en medio de un caos consecutivo de calamidades. Su buena voluntad termina afectándolo a él mismo, sin llegar a tener efecto alguno sobre su familia o quienes lo rodean.

‘Alexander y un día terrible, horrible, malo, ¡muy malo!’ es una comedia de exageración en donde los golpes y las destrucciones serán el eje por el que se mida la risa de la audiencia.El protagonista hará que su familia sienta la misma ansiedad que él vive día a día. Sus padres y hermanos hasta entonces son el retrato de una familia perfecta, anclada en los suburbios.

Steve Carrell es el padre, quien a pesar de lo terrible que se tornen las cosas, sacará el optimismo necesario para mantener a la familia unida. Bajo esa premisa se construye un guión que aún con personalidades reconocidas, como Carell o Jennifer Garner, no logra evocar más de una carcajada honesta.

Narrada por Alexander, desde la perspectiva escolar de un niño de 11 años, la cinta dejará al espectador con una clara disposición: reconocer el momento en que es necesario tomar decisiones, en lugar de dejar que sean las circunstancias las que decidan el camino.

La nube negra que parece acompañar cada movimiento de Alexander crea ansiedad en la audiencia; la misma ansiedad que siente el personaje al creerse imposibilitado de cambiar las cosas. Lo que permite al filme proponer -en medio del uso de bromas sencillas- la necesidad de mirar e ir más allá de la zona de confort de cada persona.

Los pequeños momentos por los que se va componiendo el día de Alexander hacen recordar un estilo de comedia familiar que planteó Jim Carrey en los noventa con películas como ‘Mentiroso, mentiroso’. Un mismo día en el que todo lo imposible llega a juntarse y todo sucede por un poco de magia cumpleañera.

El día se extiende eternamente para encontrar instantes en donde cada miembro de la familia tenga su momento especial. Dejando en claro la importancia de las diferencias entre hermanos para convertirse en un complemento armónico como núcleo social.

Los adultos, por su parte, se vuelven en una representación inusual de paternidad. Ambos pacíficos y sutiles sin reclamo alguno a pesar de las locuras que se suscitan entre ellos. A esta pareja no le llega a descontrolar ni el llanto incesante de su bebé, mientras permanezcan juntos.

La película se presenta para disfrutar en familia. Una comedia que no busca adentrarse en diálogos o actuaciones vulgares para entretener al público. La dirección de Miguel Arteta lanza una sucesión fluida de eventos que dejan pasar rápidamente el tiempo; componiendo una cinta sencilla, sin pretensiones más que las de pasar un buen rato.

Video tomado de Youtube/ Cuenta: Walt Disney Studios LA

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