25 de March de 2014 00:03

La ciencia descubre un nuevo 'sistema de limpieza' del cerebro

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Pesa unos 1 400 gramos. Consume alrededor de 300 kilocalorías por día. Y puede acoger unas 100 000 neuronas. El cerebro es un órgano complejo.

Funciona como el motor del cuerpo, pero la rutina, el estrés diario, la mala alimentación, la vida sedentaria y la falta de buenos hábitos de sueño pueden afectarlo poco a poco.

En su operación diaria genera síntomas en cadena: cefaleas o dolores de cabeza, de cuello y espalda, visión borrosa, zumbidos, mareos, ansiedad e incluso depresión.

Para su correcto funcionamiento, el neurólogo Carlos Navas explica que las paredes de las arterias deben estar totalmente libres de sustancias que impidan una buena circulación cerebral. Estos obstáculos son las toxinas.

La prostanglandina es una de ellas; produce inflamación de las arterias. "Existen diferentes estímulos que pueden generar esta intoxicación: los impulsos visuales, como pasar mucho tiempo frente a una computadora; auditivos, el ruido del tránsito, el uso de audífonos a alto volumen; olfatorios, por olores muy fuertes como gasolina, químicos y otros; y los estímulos gustativos, por el consumo excesivo de comida guardada o productos envasados y congelados", indica el especialista.

Contrarrestar esto no solo es cuestión de evitarlos. Navas además aconseja una terapia de desintoxicación. ¿Cómo? Dejando la rutina a un lado, al menos los fines de semana. "Es bueno hacer cosas contrarias a lo que hacemos de lunes a viernes. Practicar deportes es una buena alternativa".

El simple hecho de dormir bien ayuda a eliminar toda la 'basura cerebral'. Así lo reveló una investigación del Centro Médico de la Universidad Rochester, de Nueva York.

Un grupo de científicos descubrió que mientras una persona duerme el cerebro activa su sistema de limpieza, denominado 'glinfático'. El término proviene de glias, células responsables de esta limpieza.

Los atrocitos -un tipo de esta célula-, además cumplen la misión de alimentar a las neuronas y digerir las que se han muerto. "Este procedimiento barre todas las toxinas existentes, hasta los microorganismos.

Lo que hace es englobar y los matan", explica el neurólogo Carlos Bodero. Para fomentar un buen funcionamiento de estas importantes células, el especialista aconseja un descanso placentero, mínimo ocho horas de sueño reparador.

La falta de un sueño reparador también puede acarrear consecuencias. En la Clínica del Sueño, ubicada en el Omni­hospital, norte de Guayaquil, el tecnólogo Eduardo Frank chequea los resultados de una polisomnografía. Este estudio permite identificar los trastornos del sueño y sus repercusiones inmediatas en la salud.

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