23 de May de 2012 13:00

Un animal "clave" en la evolución de vertebrados no andaba como la salamandra

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Un importante animal en la historia de la evolución de los vertebrados, que actuó como "puente" entre los peces y los anfibios actuales, no se movía como la salamandra, según la conclusión de un estudio hecho por científicos británicos.

La investigación fue realizada por expertos del Royal Veterinary College (Hatfield, Reino Unido) a partir del estudio de unos fósiles hallados hace unos quince años en Groenlandia, según informa el último número de la revista británica "Nature".

"Después de tres años de duro trabajo con estos fósiles hemos sido capaces de observar en tres dimensiones cómo encaja su esqueleto y cómo se desplazaba. Esto es muy emocionante, porque nos permite avanzar en el conocimiento de la monumental transición del nado al caminar de los primeros animales vertebrados", explicó Stephanie Pierce, autora principal del artículo.

Hace 360 millones de años, los primeros tetrápodos -animales acuáticos con cuatro patas- emergieron de los pantanos y otros hábitats de agua dulce y se adaptaron a la vida terrestre.

Esto supuso un gran paso en la evolución de los seres vivos a partir del cual aparecieron los primeros anfibios, reptiles y mamíferos, según los expertos.

El "Ichthyostega", una de las especies protagonistas de esta transición, era un animal carnívoro que se extinguió hace 360 millones de años y que llama la atención de los científicos por ser uno de los primeros en tener patas con dedos y membranas, en lugar de aletas.

Los científicos creían que este animal, de 60 centímetros de longitud, podía caminar por la tierra igual que las salamandras actuales, pero su reconstrucción en tres dimensiones realizada por investigadores del Royal Veterinary College descartó esta teoría.

Según Pierce, lo más probable es que el "Ichthyostega" se arrastrase por la tierra gracias a sus patas delanteras, las primeras que se adaptaron al nuevo hábitat, mientras que utilizaba la cola y las patas traseras para impulsarse en el agua, el medio donde aún pasaba la mayor parte de su tiempo.

"Nuestra reconstrucción demuestra que la vieja idea, recogida frecuentemente en libros y murales de museos, de que el 'Ichthyostega' caminaba como una gran salamandra con cuatro patas robustas, es errónea", subrayó Jannifer Clack, otra de las investigadoras del equipo.

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