20 de noviembre de 2015 10:04

Casa Mis Sueños hace realidad cuatro proyectos contra la violencia de género

Mariángel Artieda, Melania Toledo, Sara Arroyo, Daniela Baldus y Silvia Córdova son voluntarias en la Fundación Casa Mis Sueños. Foto:Vicente Costales / EL COMERCIO.

Mariángel Artieda, Melania Toledo, Sara Arroyo, Daniela Baldus y Silvia Córdova son voluntarias en la Fundación Casa Mis Sueños. Foto:Vicente Costales / EL COMERCIO.

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 1
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 8
Ana Cristina Alvarado
Redactora (I)

Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el 25 de noviembre, la plataforma de ventas ‘online’ Linio Ecuador y la Fundación Casa Mis Sueños lanzarán una iniciativa de comercio electrónico para ayudar a mujeres en situación de vulnerabilidad.

El objetivo de la alianza es que las emprendedoras puedan acceder al comercio electrónico como un canal de ventas para sus productos.

Esta asociación es el resultado de un trabajo paulatino que ha realizado la fundación. Melania Toledo, directora de la organización, y un grupo de amigas decidieron hace 10 años ayudar a mujeres dedicadas a la prostitución, en situación de mendicidad o involucradas en actividades ilícitas.

El proyecto se inició un 14 de febrero en el que salieron al centro para entregar rosas, chocolate caliente y un regalo a las mujeres que estaban en las calles.

Aunque se trataba de mujeres que no estaban acostumbradas a recibir un detalle sin dar algo a cambio, su reacción de sorpresa y agradecimiento motivó a seguir adelante. Toledo recuerda que muchas de ellas les dijeron que ni siquiera su familia les dedicaba ese tiempo que las hacía sentir valiosas.

Después de esa primera jornada, Toledo y un grupo de personas -que ha ido creciendo- se fueron involucrando con las problemáticas relacionadas a la violencia de género, por lo que poco a poco fueron expandiendo su campo de acción.

La directora de la fundación en ese entonces era orientadora estudiantil en un colegio. Después de su horario laboral, los martes y los jueves visitaba junto a otras voluntarias los centros de rehabilitación de menores para dar charlas sobre valores y autoestima.

Hace cinco años, Toledo renunció a su trabajo para dedicarse tiempo completo a la fundación. Las dudas iniciales se desvanecieron cuando recibió el apoyo de sus allegados, quienes son los principales contribuyentes de este proyecto.

Una iglesia cristiana también se sumó a la iniciativa, dio una casa en la que se imparten talleres de capacitación para las beneficiarias, se provee de hogar a quienes lo necesitan y se realizan las labores administrativas.

Hace dos años y medio, la fundación comenzó a funcionar como un internado, en el que han acogido a mujeres víctimas de violencia de género, de explotación sexual y laboral, en estado de mendicidad y otros.

Implementaron un programa de seis meses, en el que voluntarios capacitados en áreas de sicología y emprendimientos caminan junto a las beneficiarias con el fin de que superen sus problemas. El principal objetivo es que las mujeres que ingresan a la casa se valoren a sí mismas, tengan sueños y metas y se reinserten en la sociedad.

Ahora, los voluntarios -25 en total- recuerdan orgullosos a las mujeres que ya han dejado la casa y que están estudiando, han levantando emprendimientos o están formando familias felices.

10 chicas han estado en la Fundación, pero el impacto es mayor si se toma en cuenta los distintos programas que manejan: Proyecto Libertad (dedicado a los menores en centros de rehabilitación), Proyecto Mis Sueños (en el que se guía a las beneficiarias a creer en sí mismas), Celebrando mi recuperación y el programa de las emprendedoras.

En el último participan voluntarias y beneficiarias, con el fin de vender objetos y recaudar fondos para el financiamiento de la fundación y como pago a la mano de obra de las mujeres que están en este proyecto. A las 09:00 se reúnen en la casa para desayunar, conversar y dar gracias por todo lo recibido.

Después inician los talleres de manualidades. Cada dos meses, implementan un nuevo taller, con el fin de que las beneficiarias puedan conocer en qué área se destacan. Han realizado cursos de floristería, repostería, costura y otros. Actualmente están realizando el taller de bisutería.

Linio presentará un módulo para la venta de estos productos desde el 25 de noviembre. En este espacio exclusivo, los objetos serán vendidos y enviados a todo el Ecuador, sin ningún costo para ellas. En el catálogo constan lámparas, imanes, bisutería, artículos navideños, bufandas, entre otros.

Productos
Alrededor de 250 objetos realizados a mano; desde bisutería hasta artículos navideños, se venderán en linio.com.ec.

Fondos
Lo recaudado será destinado para el financiamiento de la Fundación y será una forma de pago para las emprendedoras.

Alianza
A través de esta asociación, las emprendedoras podrán vender sus productos sin ningún costo extra para ellas.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (0)