12 de junio de 2016 15:07

El Carpazo reunió a bandas y seguidores de la escena independiente

La Máquina Camaleón llegó a la edición del Carpazo 2016 por segundo año consecutivo. Foto: Paúl Rivas/EL COMERCIO

Presentación de la banda Máquina Camaleón en la edición de El Carpazo 2016. Foto: Paúl Rivas/EL COMERCIO

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Gabriela Castellanos
Redactora
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Cuarteto de Nos fue la banda encargada de cerrar El Carpazo este sábado 11 de junio. Para las 23:30, hora de su presentación, ya varias personas se habían retirado del recinto. Sin embargo, hubo quienes llegaron poco antes solo para escuchar a la agrupación uruguaya.

Reunidos bajo la carpa circense, se prendió la fiesta durante los últimos minutos del festival. Lo mismo ocurrió con otras bandas como Rocola Bacalao, Guardarraya y La Máquina Camaleón. Los grupos ecuatorianos agradecieron la presencia de los fans y recordaron que este evento tenía un fin benéfico. Parte del dinero recaudado por las entradas se destinarían a ayudar a las víctimas del terremoto.

Mientras esperaban, los asistentes pudieron subir a una rueda moscovita. Desde las alturas se apreciaba todo lo que ocurría en el festival. "Es una experiencia diferente, vienes a divertirte, conoces nuevas personas y tienes buena música", comentó Carolina Salas, una de las asistentes.

CARPA RUEDA

Los asistentes al evento tuvieron varias actividades a su disposición dentro del festival. Foto: Santiago Sarango/EL COMERCIO


Ella llegó temprano. Quiso asegurar un estacionamiento. Sin embargo, poco después de su llegada, la capacidad del parqueadero se llenó. Luego empezaron a llegar los buses contratados por la organización. Salían del Estadio Olímpico Atahualpa, al norte de Quito. Por USD 1 por viaje, los asistentes podrían llegar sin inconveniente al festival. Sin embargo, los espacios se llenaron pronto.

Al llegar les esperaban carpas de circo con escenarios para las bandas. Había un espacio lúdico donde se dieron talleres de malabares, cuerda floja, se hicieron presentaciones artísticas y se invitó al público a compartir juegos.

La acogida al evento fue masiva. A pesar de que hasta antes de las 20:00 todavía habían revendedores, no pasó mucho tiempo hasta que El Potrero en la Quinta San Luis de Lumbisí se llenara. Bloques de paja estaban distribuidos por la zona de descanso. Quienes se cansaban de caminar se sentaban a compartir con sus amigos.

Nota de mama

La banda Mamá Soy Demente en su presentación en el festival en horas de la noche. Foto: Santiago Sarango/EL COMERCIO


Con el atardecer llegó el frío pero el ánimo continuó. Paola Navarrete y Jazz The Roots también tuvieron una gran convocatoria en sus carpas. También se presentaron Vectores, Radio Invasor, Les Petit Bâtards, Jodamassa, Sexores, 3Vol, Mamá Soy Demente, OndaVaga y Astro.

Andrés Espinosa llegó con su esposa y su hijo de cinco años. "Usualmente no hay conciertos para la familia pero aquí nos dieron toda la apertura. Tanto mi esposa como yo somos fanáticos de Cuarteto de Nos y queríamos estar aquí", dijo.

Gritos y aplausos cerraron el festival. A las 00:30 se apresuraron los asistentes para llegar a los últimos buses. La feria de alimentos, el bazar y la carpa de las abejas se cerraron y todos salieron. Solo quedaron las carpas.

El Carpazo (VIDEO)
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