26 de mayo de 2018 00:00

El bosque nativo es el principal destino de Peribuela

Estudiantes y docentes del Instituto República del Ecuador asesoran con una ruta. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO

Estudiantes y docentes del Instituto República del Ecuador asesoran con una ruta. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO

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José Luis Rosales.  Redactor (F-Contenido Intercultural)

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Un sendero invita a la aventura. El recorrido puede durar de dos a ocho horas, todo depende del ritmo y la ruta.

La idea es disfrutar y conocer la belleza del bosque andino. Se trata de una propuesta de la comunidad kichwa de Peribuela, en Cotacachi, Imbabura, explica Germán Cabascango, líder del cabildo.

En la Casa de Hacienda, ubicado en el centro poblado, los comuneros dan la bienvenida a los turistas. Unos 7 kilómetros más arriba está el Bosque Protector Peribuela. El reto empieza en un sendero cubierto por hojarasca y flanqueado por árboles de aliso.

Este trazado cruza por una parte del territorio comunitario de 343,13 hectáreas, que es preservado por los indígenas de la zona.

Una brisa fresca y el sol tenue acompañan la mayor parte del tiempo. En algunos sectores, el piso parece estar cubierto por una alfombra verde de musgos y líquenes.

El ascenso conduce por una zona boscosa con especies como pumamaqui y arrayán. También se atraviesan coloridos valles tapizados de orquídeas y de mortiños.

Este sendero es mágico, diverso y apto para la observación de aves, describió un extranjero que visitó el sitio. Entre las copas de los macizos se puede avistar el vuelo de torcazas, jilgueros andinos, huiracchuros, mirlos...

En medio de este paraje natural aparece otro atractivo al que los comuneros conocen como ‘Mama Piedra’. En esta roca, de unos 50 metros de largo, cuyo origen es desconocido, los visitantes pueden hacer una pausa para descansar.

Se cree que este lugar era un sitio para la observación astronómica y práctica de rituales, en épocas preincasicas.

También hay un manantial que incita a los visitantes a refrescarse con la fría y cristalina agua. Antes de terminar el recorrido, se visita una zona donde sobresalen los gutze. “Nuestro abuelos solían comer bajo la sombra de estos centenarios árboles”, relata Cabascango.

En este bosque protector también se ha diseñado una zona para acampar, equipada con baterías sanitarias.

En este sitio se pueden alojar entre 50 y 100 personas. Todo depende si es verano o invierno, explica Alexis Cabascango, uno de los guías. Para la época lluviosa cuentan con carpas de alta montaña.

La Casa de Hacienda, en cambio, tiene capacidad para hospedar a 20 personas.

Este servicio de turismo comunitario ha delineado dos paquetes, explica Alexis Cabascango. El primero es de un solo día y cuesta USD 15, incluye refrigero, almuerzo y el servicio de un guía.

El otro, de dos días y una noche, vale USD 30 y en este se adiciona el hospedaje. Los clientes deben hacer la reserva al menos 48 horas antes.
La comunidad de Peribuela es una de las nueve paradas de la Ruta del Conocimiento, que promociona la Prefectura de Imbabura.

Fue tomada en cuenta porque es un sitio ideal para quienes buscan tener contacto con la naturaleza, explica Fausto Giraldo, subdirector de Turismo de la entidad.

Desde octubre pasado, docentes y estudiantes del Instituto República del Ecuador desarrollan un plan para fortalecer la actividad, señala la docente Tatiana Guerrero.

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