29 de diciembre de 2015 19:45

La tradición de los baños y limpias de fin de año se mantiene en Quito

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Valeria Heredia

Las limpias y los baños de fin de año son una tradición que se vive los últimos días de diciembre en el Distrito Metropolitano de Quito. En mercados como el de San Francisco, en el Centro Histórico, se realiza esta actividad, que toma fuerza el último día del año: jueves 31 de diciembre.

En los puestos destinados a esta tradición se observan decenas de plantas, esencias naturales y flores. Estos ingredientes se los utiliza para hacer los baños y las limpias a las personas que acuden a este espacio.

Amparo Lugmaña es la tercera generación de mujeres que se dedica a la actividad en este mercado quiteño. Asegura que el baño de Fin de Año se lo hace con hierbas dulces. La razón: recibir el próximo año con prosperidad y alegría.

A esto se suman las esencias. Las más demandadas son el bálsamo, el sahumerio para males como el estrés. Este es el padecimiento que sufren la mayoría de las personas, expresó Lugmaña.

Además, las favoritas son las que atraen el dinero y la prosperidad de las familias. “Lo que hacemos es sacar las malas energías para empezar el nuevo año con pie derecho. Además, quitamos el estrés de las personas, producto del trabajo”. En ocasiones en los baños se encienden velas de colores tenues para complementar la limpia para despedir el año.

Lugmaña indicó que otras de las esencias y plantas que se utilizan en los baños son aquellas que llaman al dinero y a la buena fortuna. Por ejemplo, el Don dinero, las plantas para el amor y las buenas energías.

Las comerciantes han atendido a unas 30 personas al día. Pero, el jueves 31 se espera la llegada de más. Así lo indicó Nelly Pichucho, otra vendedora. La mujer se dedica a esta actividad desde  hace 40 años. Lo heredó de su madre y abuela.

En su caso también utiliza la miel de abeja para los baños de sus clientes. Lo hace con el objetivo de que el 2016 comience con buenos augurios para los creyentes. Aseguró que esta tradición se vive en el entorno familiar. Hay padres, madres e hijos que vienen a hacerse los baños. “Se les manda un jabón y hierbas para que lo utilicen todos los integrantes", comentó.

Los costos de los baños tradicionales de Fin de Año oscilan entre los USD 6 y 10. Duran entre 10 y 15 minutos. En este lapso de tiempo, las mujeres pasan una serie de plantas por el cuerpo de la persona. Luego le dan el baño con agua de plantas y esencias.

Al mercado, ubicado entre las calles Rocafuerte y Chimborazo, en el Centro Histórico, llegaron decenas de personas, entre adultos y niños. Lo hicieron la mañana de este martes 29 de diciembre de 2015.

Una de ellas es Enma Gualoto, quien vive en el sur de Quito. La mujer aseguró que es la primera vez que se realiza un baño de Fin de Año. Se animó porque en este 2015 le fue mal. Su madre le aconsejó que pruebe con uno.

Confía en que el 2016 le vaya mejor, en especial, en la salud, educación para sus futuros hijos, trabajo y demás. “Lo que se busca es que mejore la situación de mi familia. Espero que este año sea positivo en todos los aspectos “, relató.

Las limpias de los niños, también, son una de las tradiciones de Fin de Año. Las personas llevan a sus hijos y nietos para curarles el espanto y para que comiencen el año con energías renovadas.

Rosa Lagla, quien hace limpias, aseguró que en el caso de los niños se utilizan otras plantas como la rosa para que se sientan bien. “Lo importante es que todos los miembros de la familia inicien el año de forma positiva y sin energías negativas. Así el 2016 será de lo mejor”, finalizó mientras tomaba en sus manos unas hierbas dulces para iniciar otro baño energético.

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