27 de septiembre de 2017 00:00

Autogestión en las universidades dejó USD 429 millones

El laboratorio clínico bacteriológico de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Central es una de las fuentes de recursos propios.

El laboratorio clínico bacteriológico de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Central es una de las fuentes de recursos propios. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

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Elena Paucar y Diego Bravo
Redactores (I)

La Empresa Pública de Bienes y Servicios de la Universidad Central funciona desde marzo de este 2017, con el objetivo de generar recursos propios. Impulsa 16 proyectos, entre otros uno de asesoría en la construcción del Hospital de Piñas, el manejo de activos de Electrogas Machala y capacitaciones para funcionarios públicos.

El plan, a cinco años, es que el 20% del presupuesto de ese centro -el segundo en número de estudiantes del país- provenga de los programas de autogestión. Lo anota su gerente, Francisco Ribadeneira.

Para este 2017, el presupuesto de la Central es de USD 149, 5 millones. De esa cantidad, el 16,18% corresponde a ingresos generados por esa Empresa Pública y otras fuentes de autofinanciamiento. En esa línea, los posgrados aportaron más, según el Rectorado.

El debate sobre la capacidad de autogestión en las instituciones de educación superior públicas se abrió a inicios de este mes. Es decir, cuando se dio a conocer el presupuesto de las universidades estatales, con una aparente reducción, ya solucionada.

Fomentar la autogestión para evitar que las universidades dependan de las arcas fiscales, es también un tema que se abordará en el debate de la reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), según el legislador de A. País, Augusto Espinosa.

En ese sentido, los mecanismos para generar fondos propios que tienen los centros son la oferta de posgrados, servicios y consultorías.

¿A cuánto ascienden esos rubros por autogestión? El presupuesto de las universidades fue de USD 1 359 millones en el 2016. De eso, el 5% correspondió a autogestión. Eso indican los datos de la Subsecretaría de Formación Académica de la Secretaría de Educación Superior (Senescyt). Del 2013 al 2016 se planificó recaudar USD 834 millones por autofinanciamiento, pero se obtuvo 429 millones.

La generación de recursos propios apenas empieza en algunas instituciones. Por ejemplo, la Escuela Politécnica del Carchi creó en estos días la Empresa Pública Upec – Creativa EP, a través de la cual se busca producir a futuro el 10% de lo que reciben del Estado: USD 7,1 millones. Con lo recaudado se fortalecerán sus cursos de educación continua y posgrados, comentó el rector, Hugo Ruiz.

En la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) se apunta a usar parte de esos recursos para investigación. Su rector, Sergio Flores, dice que hace falta mayor impulso a ese rubro en cuanto a dinero que provenga del Estado. Eso porque el monto destinado a esa finalidad, en cuanto a fondos concursables, no es suficiente.

En la Espol, los mecanismos para crear recursos propios son los cursos de actualización profesional, las consultorías, las maestrías y los proyectos de investigación.

En la Escuela Politécnica del Chimborazo (Espoch) existen dos empresas públicas: la Gasolinera Politécnica y la Escuela de Conducción Profesional.

A esto se suman los cursos de educación continua, posgrados, centros de transferencia tecnológica, entre otros. Su rector, Byron Vaca, indica que el presupuesto este año es de USD 76 millones. Calcula que 10 millones corresponden a autofinanciamiento.

En la Escuela Politécnica de las Fuerzas Armadas (Espe), los ingresos propios llegan por maestrías, segundas y terceras matrículas y especies fiscales. También, por la venta de lácteos, tilapias, flores y huevos que producen los estudiantes de Ingeniería Agropecuaria.

El porcentaje de autogestión que mantiene la Espe es de 7,04% en relación a los USD 63,78 millones asignados como presupuesto en el 2017, respondió por e-mail el rector, coronel Ramiro Pazmiño.

La Universidad de Guayaquil, la más grande del país, ha optado por los programas de posgrados, el alquiler de espacios físicos y el cobro de tasas, aranceles y segundas matrículas. Esto les generó en 2016, USD 7,7 millones, casi el 5% de su presupuesto. El presupuesto fue de USD 166,1 millones.

Para los rectores es primordial que se acelere la entrega de recursos que generan. Según el rector de la Espoch, se deben abrir cuentas separadas para los recursos entregados por el Estado y los que producen las universidades. La razón: en la actualidad, los fondos de autofinanciamiento pasan a la cuenta común del Estado. Luego, hay un trámite para acceder al recurso.

Los rectores esperan que, hasta el 2018, se cree esa cuenta. Luis Cuji, subsecretario de Formación Académica de la Senescyt, admite que hubo problemas en ese ámbito.

A su juicio, las empresas públicas son una solución porque tienen un ordenamiento jurídico diferente. Así, ellos pueden manejar directamente estos fondos. Explica que hubo un taller en el que se ofreció la disponibilidad de los recursos.

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