1 de enero de 2016 00:05

Kristofh persigue buenas historias

El realizador Kristofh Pozo desarrolla sus proyectos en su habitación, donde también funciona su productora SixteenNine Films. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

El realizador Kristofh Pozo desarrolla sus proyectos en su habitación, donde también funciona su productora SixteenNine Films. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

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Fernando Criollo

En la penumbra de una estrecha habitación, Kristofh Pozo declara su amor a primera vista por el audiovisual. Mantiene abajo las persianas de la única ventana que da a la avenida Diego de Almagro para evitar la luz del día sobre sus ojos.

Había trabajado toda la noche para terminar parte de un producto publicitario que iba a ser postulado a los Premios Cóndor ese mismo día.

Llegar a descubrir esa pasión no fue fácil. Al terminar la secundaria en el Colegio Anderson, Pozo tenía las mismas dudas e incertidumbres de muchos adolescentes sobre su futuro profesional. "Apenas tenemos 17 años y ya tenemos que decidir lo que vamos a hacer el resto de la vida", sentencia. Su madre le propuso la posibilidad de un intercambio estudiantil y buscando ganar algo de tiempo se marchó a Londres a estudiar Negocios Internacionales con enfoque en liderazgo y psicología y también se ocupó como mesero y asistente de cocina.

Era una experiencia que no quería olvidar y con un nulo conocimiento en tecnología, una videocámara Hitachi HD era en ese momento la mejor opción para conservar esos recuerdos, que empezó a editar en un programa básico. La pequeña videocámara permanece intacta sobre una repisa llena de libros y recuerdos.

Cuando regresó al Ecuador había tomado su decisión. Quería estudiar algo vinculado con la realización audiovisual, pero que no se limitara a la producción de películas.

De la comedia de Adam Sandler o la ciencia ficción de los superhéroes de Marvel intuyó que hay personas que aprendieron a hacer negocio de un arte y un oficio que se inauguró hace 120 años en París.

Empezó a sondear la oferta académica en el país y se quedó con dos opciones. Finalmente se decidió por la carrera de Multimedia y Producción Audiovisual que le ofreció la UDLA. Y así empezó una carrera que le apasionó desde el primer día de clases.

Aprendió a utilizar herramientas más profesionales y no quiso quedarse solo con la teoría. Un amigo, integrante del grupo Time to Attack, le tentó hacer el videoclip de Heralds, una canción del grupo de rock Wolves at the Gate.

Pozo no tenía equipo ni una cámara profesional y tampoco dominaba los programas de edición, pero eso no fue un obstáculo para aceptar el reto. Para rodar el video convocó a varios compañeros con los que completó un equipo de trabajo de nueve personas y reunió los implementos indispensables.

Para el tratamiento posterior del video se dedicó a revisar tutoriales en la Internet, que desde entonces se ha convertido en su mejor espacio de aprendizaje. "El 90% de mis conocimientos son de YouTube, con tutores anónimos que son muy generosos con lo que saben y lo comparten con el mundo", explica el realizador sobre las potencialidades y alternativas de aprendizaje en la autopista virtual.

En el video, el primero que aparece en su perfil de YouTube, se ve al grupo musical interpretando el cover en un bosque en el que también acontece una historia paralela, de una mujer que aparentemente persigue un fantasma.

El entusiasmo de esa primera experiencia se tradujo en la conformación de la productora 16:9 Films. Al cabo de dos semanas, Pozo fue el único que no desertó del proyecto y decidió conservar el nombre de la productora para seguir desarrollando su trabajo.

Ensayos académicos, videoclips, cortos, tutoriales, reportajes, campañas y videos de su proyecto de música electrónica, Rabbit TV, alimentan SixteenNine Films, el perfil audiovisual de Pozo en YouTube.

Ahí también aparece ‘One Off’, el cortometraje de dos minutos y medio realizado en cuatro días con el que ganó una beca para un curso de verano en la Escuela de Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California.

Ahí aprendió algo que no está en YouTube: que aprovechar el tiempo es una regla de oro y que el audiovisual es un trabajo en equipo.

En su habitación, convertida en el centro de operaciones de SixteenNine Films, conserva algunos recortes de prensa y el trofeo que recibió tras ganar el concurso. "No necesito tener todo un estudio gigante para asegurar que mi trabajo sea bueno. El verdadero talento se ve cuando se tiene herramientas limitadas", explica el realizador, que a dos semestres de concluir su carrera ha obtenido una pasantía en una agencia de marketing digital.

Cuando sus ojos toleran mejor la luz del día, es hora de ir a clases y luego a trabajar convencido de que lo único que vende son las buenas historias.

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