16 de julio de 2014 00:00

Un audiovisual con perspectiva indígena

fotos: cortesía de Wayra Coro

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Dalia Montalvo. Redactora

dmontalvo@elcomercio.com

Desde hace más de un año los realizadores indígenas venían preparando una reunión para teorizar el trabajo que han desarrollado tanto en cine como en televisión. Mañana en Baños de Agua Santa, Tungurahua, el objetivo se cumplirá en el I Encuentro Nacional de Realizadores de los Pueblos y Nacionalidades del Ecuador.

En el evento, que finalizará el sábado 19, participarán 60 creadores del audiovisual indígena y comunitario. El encuentro tendrá una dinámica de mesas de trabajo, charlas, exposiciones y debates.

Según Rocío Gómez, una de las organizadoras, el objetivo es juntar las diversas experiencias de creación audiovisual de los pueblos originarios y del sector comunitario, que a pesar de las adversidades están cultivando un cine propio y aporta a la construcción del cine ecuatoriano.

“La idea es conocernos entre nosotros y saber el tipo de trabajo que estamos desarrollando. Queremos construir propuestas colectivas que ayuden al fomento de obras cinematográficas originarias, y a la vez cimentar espacios y dinámicas permanentes de producción y circulación”, añade Gómez.

Se prevé que en Baños estén los referentes del trabajo audiovisual indígena como el director de cine Alberto Muenala, de Otavalo, quien en el 2012 rodó su ópera prima ‘Killa’; el productor amazónico Heriberto Gualinga, que hace dos años obtuvo el primer premio en el Festival All Roads de National Geographic, con el documental ‘Los Hijos del Jaguar’.

Este realizador de Sarayaku afirma que estos espacios “permiten conocernos entre pueblos y ver que a pesar de que somos diferentes tenemos las mismas realidades. En el encuentro podremos juntar experiencias y proponer al Estado que nos ayude con los fondos necesarios para producir”.

Y es que trabajar en este tipo de proyectos implica conseguir fondos para períodos a largo plazo. Gualinga dice que en su caso, Sarayaku lo apoya cuando presenta alguna idea de producción. También está el interés por hacer coproducción y el rol de las ONG internacionales que quieren videos hechos desde la visión de un realizador indígena y aceptan sus propuestas.

De acuerdo con Wayra Coro, otro de los organizadores, gran parte de la producción indígena es comunitaria. “La minga es una ayuda importante. Actualmente estamos trabajando en la preproducción de una obra llamada ‘Expedición Poncho Rojo’ en donde recibimos la colaboración de compañeros con dinero, contingente profesional, capacidad ideológica… todos unidos por el interés de que nuestra identidad se fortalezca”, explica.

Otra de las aristas del encuentro será analizar las herramientas con las que cuentan los realizadores. El objetivo es elaborar una nueva categoría destinada al fomento del cine de los pueblos y nacionalidades, en el marco de las convocatorias de fondos concursables del Consejo Nacional de Cinematografía del Ecuador.

La idea es que el cine que hacemos tenga una marca distinta, añade Gómez. “Queremos trabajar desde nuestra cosmovisión. Por ejemplo, asumimos la luz de una manera diferente a lo que generalmente se hace; las sombras y la relación con la naturaleza son propias”.

La gestora imbabureña explica que el tema de la producción genera debate. “Estamos apegados a la forma de producir desde lo comunitario, sin que esto implique que no manejamos la forma occidental de producir y la idea es conjugar ambas”, dice.

Personalmente, cree que en la narrativa ellos ven el hacer cine como una estrategia de comunicación política que les ayuda a visibilizar a los pueblos y nacionalidades. Desde ese punto, la historia nace de una necesidad de la comunidad por mostrar sus formas de organización, la sabiduría y la filosofía de vida en un cine distinto, que fortalezca su identidad.

La variedad de las propuestas es también una fortaleza en el cine indígena y sus creadores. Algunos cineastas, sigue Gómez, están metidos en la cuestión mítica del mundo andino; pero también hay quienes trabajan -como Alberto Muenala- en una película que muestra su relación con la tierra y la minería, algo más contemporáneo. 

En contexto

El Encuentro se realizará en el Centro de Formación Cristiana (av. Inés María, vía al Salado, Baños de Agua Santa), desde mañana, hasta el sábado 19 de julio. La programación incluye muestras de cine y conversatorios sobre políticas de producción.

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