29 de septiembre de 2014 01:31

La arteterapia, una alternativa para superar los conflictos emocionales

Carolina Lanas durante una sesión de arteterapia en el espacio de su consulta privada. Foto: Jenny Navarro/El comercio

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David Villacís. Redactor (I)
dvillacis@elcomercio.com

El divorcio de sus padres influyó para que Joaquín G. empezara a tener conflictos en el colegio, problemas de atención, inseguridades y miedos nocturnos. Esto llevó a que su madre, Rebeca T., buscara ayuda profesional con un psicólogo; sin embargo, su hijo no mostraba ninguna mejoría.

De hecho, los problemas empezaron a agravarse, pues Joaquín comenzó a esconder su tristeza detrás de una “máscara” en la que hacía pensar a los demás que todo estaba bien, cuenta su madre.Esta situación obligó a Rebeca a seguir consultando otras alternativas de tratamiento. En medio de esa búsqueda, escuchó hablar de una técnica llamada arteterapia.

El objetivo de esta metodología es que la persona identifique los problemas que quizá tenía ocultos en su subconsciente y que manifieste sus sentimientos a través de artes expresivas como la música, pintura, danza, dibujo, escultura, fotografía, video y los recursos escénicos (teatro).

Pero, ¿cómo ayuda el arte a encontrar un bienestar físico y emocional? Según la psicóloga Carolina Lanas, el beneficio para el paciente radica en que se le ayuda a procesar las emociones y, al mismo tiempo, se le ofrecen herramientas para superar las dificultades.

Por eso, Lanas consideró que pintar una máscara y reflejar en ella los temores era una forma acertada de hacer que Joaquín se enfrente a sus principales miedos: los payasos y la gente maquillada. De esta forma, la especialista ubica a su paciente en una situación ideal para que exteriorice todo lo que le molesta y le afecta a través de la pintura y una serie de preguntas sobre su vida personal y la gente que lo rodea.

Conforme el tiempo avanza, el terapeuta obtiene una idea más clara del problema de fondo que está afectando al paciente, que en este caso no es el miedo en sí mismo a una máscara sino el hecho de no conocer qué clase de persona está detrás de ese antifaz.

La arteterapia puede ser aprovechada por personas de cualquier edad y también es recomendable en casos de trastornos alimenticios (anorexia, bulimia, obesidad), depresión, abuso sexual, ansiedad e incluso estrés postraumático.

Justamente, esta técnica tomó fuerza a partir de 1945, cuando finalizó la II Guerra Mundial y los artistas empezaron a complementar el tratamiento de los psicólogos y psiquiatras, para ayudar a quienes habían atravesado situaciones difíciles durante el conflicto.

El éxito de esta técnica consiste en que el individuo, al comprender lo que le sucede, goza de una liberación física y mental que le permite hacer cambios en su vida y le obliga a cuestionarse si es feliz. Así lo explica Paulina Bucheli, doctora del Hospital Metropolitano.

Según esta psicóloga, el bie­nestar se produce porque al existir una correcta canalización de los sentimientos se puede incluso controlar enfermedades orgánicas que de alguna manera impactan negativamente en la calidad de vida.

La arteterapia influye también en los estados de ánimo. Esto porque cuando una persona desarrolla su creatividad tiene la oportunidad de descubrir capacidades y potencialidades que posiblemente no las conocía. En este sentido, la psicóloga clínica Olga Siavichay sostiene que el sólo hecho de crear algo le permite al paciente sentirse productivo y su autoestima mejora.

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