18 de April de 2014 00:01

Animales en peligro tienen un riguroso cuidado

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La reproducción de mamíferos en peligro de extinción para evitar su desaparición no es tarea fácil y pocos lo consiguen. Desde el 2011, el Zoológico & Bioparque Amaru de Cuenca ha reproducido leones, tigrillos, osos y monos, principalmente. Amaru está ubicado a 10 km al nororiente de la ciudad.

En siete hectáreas entre vegetación, montañas y senderos ecológicos conviven -casi en libertad- 40 especies de animales (2 000) entre mamíferos, reptiles, aves, anfibios… Este zoológico cuenta con un programa de reproducción de mamíferos en peligro de extinción que va desde el control de la madre (antes, durante y después del parto) hasta el cuidado de la cría. Incluye aspectos médicos, biológicos y de sanidad de sus hábitats para garantizar la vida de los dos.

En estos días esperan el nacimiento en cautiverio de la segunda cría de Coya, una osa andina de tiene 7 años. Su estado revela que este mamífero está en su última etapa de gestación (8 meses): vientre muy pronunciado, mamas y órgano reproductivo hinchados y lento caminar.

Cuando una especie está preñada -como el caso de Coya- el equipo de expertos (biólogo, nutricionistas, veterinarios, zoocuidadores…) mantiene un especial cuidado sobre ella.

Entre mayo y junio pasado Coya tuvo varios eventos reproductivos. A las pocas semanas, por el cambio de comportamiento (comía más y dormía menos) confirmaron que había concebido. Allí empieza la atención y cuidado rigurosos.

La primera tarea es aislar a la hembra del macho hacia un espacio individual y amplio que ofrezca tranquilidad y que no se estrese.

Los zoocuidadores construyen y adecúan los refugios naturales para que la madre se sienta bien y llegue a buen término el parto. Cuando la madre está en medio periodo de gestación, les proporcionan elementos naturales (ramas, paja, cañas de bambú…) para que ella misma arme su nido.

Este proceso se llevó a cabo con la leona africana que tiene cuatro crías en dos partos y que gozan de buena salud: tres en el 2011 y una en el 2013. También con las mamás tigrillos ocelotes (dos crías), cusumbas (una), monas ardillas (tres), venadas de cola blanca (tres)… El año anterior, Coya tuvo su primer parto, fue aislada y en un refugio menos amplio que el actual. La cría murió unas horas después.

La hipótesis del biólogo y propietario de Amaru, Ernesto Arbeláez, es que como Coya fue abandonada a los días de nacida no tuvo instinto de madre.

Por eso, no supo cómo proteger a su cría y mientras dormía la aplastó. Ese detalle lo tienen presente los expertos veterinarios para este nuevo parto. Por eso, ahora han colocado una trampa cámara en su hábitat que monitorea y registra cada movimiento de la hembra las 24 horas del día.

Asimismo, como si se tratase de un ser humano, a la hembra preñada le llevan un registro semanal o mensual (dependiendo del tiempo de gestación de cada especie) que implica control del peso, tamaño, pelaje, masa corporal… para controlar que su salud esté acorde con el desarrollo gestacional.

También se cambia la dieta con base en la etapa fisiológica, porque no es la misma alimentación que un animal requiere cuando está creciendo, en mantenimiento y en reproducción, precisó la nutricionista Alejandra Recalde.

En la primera etapa de gestación la madre requiere aumentar las energías y proteínas. Para suplir esto aumentan la cantidad de alimento balanceado (frutas, líquidos…) e introducen otros suplementos (vitaminas, minerales y calcio) que ofrecen lo que ella necesita.

Una vitamina esencial para la vida de la cría es el ácido fólico, un complejo B que previene las malformaciones o enfermedades propias de desarrollo gestacional. La cantidad depende del tipo de especie, peso y contextura, señaló Recalde.

El veterinario también vigila que los parámetros de temperatura, clima y humedad dentro del hábitat sean óptimos para garantizar la vida de la madre y de su cría. El plan de reproducción de una especie en peligro de extinción es planificado con anterioridad y vigilado también por organismos como el Ministerio de Ambiente y la Comisión de Gestión Ambiental del Municipio de Cuenca.

Para el director de esta última, Sebastián Izquierdo, Amaru sigue los parámetros de cuidado y atención. Para él, lo importante es también diseñar un plan para la reintroducción de nuevas especies a su hábitat.

En contexto. En el mundo también están en peligro especies como el lobo gris americano que son atacados con trampas. Además, el ajolote, el gorila de montaña, el mono araña de cabeza café y el oso pardo de los Alpes (hay 60).También el ajolote, el gorila de montaña, el mono araña...

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