25 de febrero de 2017 00:00

Fiesta, gastronomía e historia en Ambato

Una guía de la quinta de Juan León Mera explica detalles a un grupo de turistas guayaquileños.

Una guía de la quinta de Juan León Mera explica detalles a un grupo de turistas guayaquileños. Foto: Fabián Maisanche / EL COMERCIO

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Fabián Maisanche
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La variada gastronomía, artesanías de cuero, quintas patrimoniales y los eventos por la Fiesta de la Fruta y de las Flores (FFF) son los principales atractivos que posee Ambato para visitarla en el primer feriado largo de este año. Los turistas pueden encontrar diversidad de productos y alimentos sin viajar largas distancias.

El cronista ambateño Pedro Reino define de esta manera a la capital de Tungurahua: “Es pequeña, sin embargo, el gran movimiento comercial, agrícola e industrial permite que la ciudad tenga una riqueza culinaria y de emprendedores variada”. La devastación del terremoto del 5 de agosto de 1949 marcó a los ambateños en su forma de pensar y actuar.

“Ante esta tragedia, decidieron celebrar su permanencia en la tierra con un desfile donde resaltaban las flores y frutas que se cosechaban en sus chacras. Este renacer también está ligado al comercio y al expendio de productos que se elaboran en el cantón y la provincia. Es una inyección de recursos importante para la ciudad”.

La festividad es única en el país por las temáticas que se plasman en los carros alegóricos, la alegoría del atrio de La Catedral, la vestimenta de las comparsas y las exposiciones florales. La festividad, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial el 2009, fue creada por los socios del Centro Agrícola Cantonal de Ambato el 17 de ­febrero de 1951. En la presidencia de Carlos Julio Arosemena Monroy se declaró a la FFF celebración nacional, en 1962.

Fernando Naranjo, prefecto de Tungurahua, precisa que la fiesta es única y original porque los ambateños decidieron vencer la devastación. “Nosotros nos caracterizamos por ser emprendedores, solidarios, trabajadores, asociativos y honestos”.

Las quintas y casonas de los escritores Juan Montalvo, Juan León Mera y Juan Benigno Vela marcan la historia de la ciudad en el siglo XVIII y comienzos del XIX. En las casas de gruesas paredes de adobe, pilares de madera y techos de teja se encuentra una parte de la literatura nacional.

Fiestas Ambato video

Textos originales de obras como ‘Capítulos que se le olvi­daron a Cervantes’, ‘Cumandá’, ‘Los Siete Tratados’, ‘Las Catilinarias’ y otras están en viejos anaqueles. Un espacio que atrae es la casa de Juan León Mera, donde está el original de la letra del Himno Nacional. También está el cuerpo de Juan Montalvo en su casa.

Según Carlos Quinde, director de Cultura del Municipio, el visitante tiene la oportunidad de conocer a los personajes que habitaron las viviendas en figuras de cera. “Pero la historia no es lo único que se explica, también están las plantas y árboles que fueron introducidas o son nativas de la urbe”.

El comercio es una de las características de los pobladores de Ambato. Para eso se desarrollan ferias simultáneas los sábados, domingos, lunes y viernes. Una que concita interés es la de las prendas elaboradas con cuero en la parroquia Kisapincha. Ese lugar, a 30 minutos de la ciudad, cuenta con una plaza y 30 locales que expenden carteras, correas, sombreros, chaquetas, zapatos, gorras, monederos y más.

Los principales clientes provienen de Quito, Guayaquil, Riobamba, Cuenca, Ibarra y otras. La guayaquileña Cecibel Poveda prefiere acudir por los bolsos. “Aquí los compro porque son de cuero original y hay de bonitos colores”.

La ciudad cuenta con una variada gastronomía que se oferta en los mercados, plazas y restaurantes. Pero las denominadas huecas están en Pinllo, Atahualpa, Atocha, Ficoa y el centro de la urbe. Andrea Manjarrez, directora de Comunicación del Comité Permanente de la FFF, recomienda iniciar por las denominadas gallinas y pan de Pinllo.

Los alimentos son preparados en hornos de leña en 18 restaurantes y panaderías distribuidas en la parroquia. Zoila Bonilla, propietaria de la panadería Rico Pan de Pinllo, explica que la elaboración se da entre las 03:00 y las 07:00. “Es la cuarta generación que elabora este delicioso pan y que lo llevan para Europa y Estados Unidos”, indica Bonilla.

Otro de los platos preferidos por los comensales son las papas con una presa de cuy o conejo, acompañado con ensalada. Los platos andinos se comercializan en tres locales del barrio Ficoa y cinco de la parroquia Atahualpa. Estos tienen un valor de USD 7.

Otro de los espacios que gustan visitar los comensales son las tradicionales coladas moradas acompañadas con empanadas, en el parque Central en Atocha. El vaso tiene un valor de USD 0,75.

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