29 de March de 2014 00:01

El agua termal y su poder medicinal

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Son las 10:00 y la temperatura bordea los 14 °C en Papallacta, una zona ubicada en el noroccidente de Quito. En medio de un paisaje rodeado por el verdor de la vegetación se levantan las Termas Papallacta, una hostería que acoge a los turistas que acuden principalmente por las propiedades medicinales y curativas de las aguas termales.

Minerales como las sales de azufre, los bicarbonatos, el hierro, el magnesio, entre otros, son los que convierten a estas aguas en una alternativa de tratamiento para los problemas de salud como el reumatismo. Además, los dolores de las articulaciones y los huesos.

Orlando Aguirre es un arquitecto de 59 años. Por su afición al deporte, acostumbraba a jugar fútbol en el parque La Carolina, hasta que sufrió una rotura de ligamento cruzado.

Desde entonces, su rodilla empezó a inflamarse con frecuencia, de manera que el médico le recomendó tomar baños con aguas termales. Solía ir a Papallacta, pero por su tiempo comenzó a acudir a los balnearios de El Tingo. Esta es otra opción para quienes deseen este tratamiento. Está ubicado en el valle de Los Chillos, a 20 minutos de Quito (en auto).

Aguirre cuenta que aparte de aliviar los dolores de rodilla, las aguas termales le ayudan a disminuir las molestias en el nervio ciático. Según el doctor Francisco Cabrera, esto se debe a que el calor del agua actúa como un antiinflamatorio y relaja los músculos, los cuales se contraen cuando hay dolor porque es un mecanismo de defensa que busca limitar la movilidad. De esta forma, se activa la circulación sanguínea y mejora la oxigenación de la zona afectada. Este galeno recuerda que los cambios térmicos bruscos, como bañarse en agua caliente y trasladarse al agua helada son beneficiosos únicamente cuando hay afecciones neurológicas o parálisis. Sin embargo, no es recomendable cuando existen problemas reumáticos y cardiocirculatorios.   

Las aguas volcánicas de los balnearios ofrecen también propiedades medicinales que sirven para tratar problemas respiratorios crónicos como el asma y la amigdalitis.

En Papallacta, el vapor que sale del agua es permanente. Eso es provocado por los 39°C del agua y para tratar los problemas nasales debe ser inhalado con fuerza para limpiar las fosas. Otra opción es lavarse la nariz con estas aguas.

Las alteraciones digestivas como el estreñimiento y las afecciones hepáticas pueden aliviarse con estos baños, ya que se oxigena mejor el tejido y la sangre va hacia la piel.

Si bien esto ayuda a la salud también hay contraindicaciones. Por ejemplo, a las personas con problemas cardíacos se recomienda permanecer en esas agua solo cinco minutos.

Según los médicos, pasado ese tiempo puede producirse una deshidratación y desmayo.

NO OLVIDE

No se recomienda permanecer en estas aguas por más de 30 minutos, porque puede producir mareos.

Los adultos mayores deben estar máximo 15 min., porque hay riesgo de problemas con el corazón.

Las mujeres embarazadas no tienen que ingresar al agua porque se altera la circulación sanguínea y el bebé o la placenta podrían afectarse.

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