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Del Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos, cuya revisión terminó en febrero, se excluyeron 33 ítems de fármacos. La lista estuvo vigente desde el 2008.

Ketty Sacoto, coordinadora Técnica del Consejo Nacional de Salud (Conasa), explica que son excluidos por alertas sanitarias o porque aparecen fórmulas químicas, más efectivas y seguras.

El dextropropoxifeno es uno de los medicamentos excluidos por alerta sanitaria, por lo tanto no debería comercializarse ni siquiera a nivel privado. Los organismos de control como la FDA (Food and Drug Administration) y la EMA (European Medicines Agency) informaron que produce problemas cardiacos.

El compuesto aparece en marcas comerciales como Acrogésico y Klocidol y se prescribe como un analgésico, usado en la terapia del dolor, explica un técnico del Instituto Nacional de Higiene del Izquieta Pérez (INH).

Otro medicamento excluido por los efectos secundarios es la indometacina, un antiinflamatorio que con frecuencia se receta a las mujeres embarazadas. El criterio médico internacional es que puede causar úlceras, hemorragias o perforaciones en el estómago o el intestino.

El cloranfenicol por vía oral o intravenosa es otro elemento que sale del cuadro y cuyo uso debería ser restringido. Este compuesto se usa para aliviar la tifoidea, pero puede producir aplasia medular.

El Conasa reconoce que la población, en general, no tiene esta información, porque los medicamentos en Ecuador, al contrario de lo que ocurre en otros países, no vienen con un prospecto o folleto que indique cuáles son los efectos secundarios.

Pero no todos los medicamentos que salen del cuadro básico tienen restricción en la venta y por tanto en el consumo. El halotano, por ejemplo, es un anestésico excluido de la lista básicamente por su precio, pero se puede adquirir a nivel privado. En su lugar se incluyó el propofol, que es más conveniente y más seguro, según técnicos del Conasa.

En algunos casos solo se excluye una determinada forma farmacéutica del medicamento, como las tabletas de tramadol, un analgésico fácil de adquirir. La lógica de los técnicos es dejar la presentación en ampollas para que su uso sea más controlado.

Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que el Cuadro Nacional de Medicamentos Básicos únicamente regula las adquisiciones a nivel público. A nivel privado se pueden adquirir otros tipos de medicinas.

Este instrumento público, sin embargo, es flexible. “Existen salvedades, si alguna persona en un hospital público necesita un medicamento que no esté en el cuadro se puede adquirir bajo ciertas condiciones”.

El Conasa también procura seleccionar medicamentos genéricos, para estimular el ahorro. De los más de 13 000 medicamentos que se comercializan en el país, un 70% son de marca y el 30% corresponden a genéricos.

José Avilés, del Ministerio de Salud, explicó que hay 2 763 marcas nacionales y 6 535 internacionales. En cuanto a genéricos solo se venden 1 275 nacionales y 2 781 internacionales.

Otras exclusiones

Del cuadro también se han excluido las vacunas contra la haemofilus incluenza B, la antitífica, la antihepatitis A y B combinada y se ha cambiado por la vacuna pentavalente.

Por contrapartida en esta octava revisión, hubo 115 solicitudes de nuevos medicamentos, pero solo fueron aprobados 34 de ellos.

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