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Los viejos curanderos y parteras salen de la clandestinidad, difunden sus remedios y practican sus ritos ancestrales. Este resurgir cultural marca la época. Sin embargo, hasta ahora estas prácticas no eran legalizadas.

Por esto, en la sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana se firmó un convenio entre Fausto Dután, director del Seguro Social Campesino, y Claudio Galarza, gerente general de la empresa estatal Enfarma, que permitirá rescatar saberes ancestrales y utilizarlos en los diferentes dispensarios médicos.

Para Romelio Gualán, indígena saraguro y presidente de la Coordinadora Nacional Campesina Eloy Alfaro, este acuerdo intenta fomentar el rescate de los componentes medicinales de las plantas nativas. También busca la aplicación y utilización cotidiana de la sabiduría ancestral de los pueblos y nacionalidades en todos los consultorios que pertenecen al Seguro Social Campesino ubicados en todo el país.

Este paso modificará la mirada unilateral que tenía la medicina tradicional, en la que se rechazaba y desvalorizaba el conocimiento ancestral. Galarza, declaró que se aspira a cubrir las necesidades de medicamentos naturales en los ámbitos nacional y andino.

La creación de un centro de investigación en Ecuador para el rescate, conservación y desarrollo de la medicina ancestral, con participación estelar del sector indígena y campesino, apoyará a este cometido y evitará la apropiación de patentes que realizan grandes transnacionales farmacéuticas en Ecuador y otros países con los productos utilizados por las comunidades.

Para Dután, la aplicación de las dos visiones de la medicina no debe descartar posibilidades sino ser un punto donde converjan, de manera integral, todos los conocimientos viejos y nuevos. "Debe promoverse una visión integral de la salud, que se exprese en el equilibrio espiritual, social, ambiental, mental y físico del ser humano".

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