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Juliana Macías fue una de las madres que acudió ayer a la consulta externa del Hospital Público Delfina Torres de Esmeraldas. Pidió un turno para el médico pediatra Miguel Caicedo, pero le dijeron que ya no trabaja ahí. Fue despedido.

Durante cinco años él atendió a su hija, Ana Rodríguez, de seis años. “No sabía que ya no estaba aquí, ahora me toca cambiar de médico”, dijo Macías, de 27 años, con algo de asombro mientras se sentaba en las bancas ubicadas en la sala de espera.

Al igual que Macías, otras madres también se enteraron en la ventanilla que el médico Segundo Salas tampoco estaba en servicio porque fue despedido.

La noticia las sorprendió mientras solicitaban una cita médica para el galeno. Tanto Caicedo como Salas fueron dos de los médicos del Hospital Delfina Torres que, desde el 28 de octubre, no prestan sus servicios en esta casa de salud. A ellos, el Ministerio de Salud les pidió la renuncia.

Desde esa fecha sus vacantes no han sido llenadas. Tampoco las de 10 enfermeras que laboraban en el área de Pediatría, Cirugía, Quirófano, Centro Quirúrgico y Emergencias de esa casa de salud. El director del hospital, Juan Carlos Lemos, no habló. Dijo que estaba prohibido de hacerlo.

Lo mismo ocurre en la Dirección de Salud de Esmeraldas. Los médicos Dick Altafuya y Guillermo Estupiñán, que se desempeñaban como técnicos en la institución, no han sido reemplazados hasta el momento.

El director de Salud, César Díaz, dijo ayer que no estaba autorizado para dar información, y que la voz oficial son los ministerios de Salud y de Relaciones Laborales. Así se desconoce cuándo serán cubiertas las 15 vacantes en el Delfina Torres.

Una fuente que pidió la reserva dijo que a los pediatras se les ha recargado el trabajo para cubrir los espacios dejados por Salas y Caicedo. En la emergencia solo hay un médico residente que no se alcanza para atender la demanda, se calcula que más de 100 pacientes llegan diariamente.

Por ejemplo ayer, unas 10 madres acudieron al área de Emergencia del hospital en busca de atención. Durante más de dos horas esperaron para que se diagnostique qué tenían sus bebés.

“Tenemos que seguir esperando porque no tenemos dónde más acudir y una consulta particular está sobre los USD 20”, relató Jesús Arroyo, una de las madres que esperaba por atención de su niño, de dos años. Presentaba un cuadro de gripe y tos.

El presidente del Colegio de Médicos de Esmeraldas y líder del Servicio de Clínica del Hospital Delfina Torres, Antonio Medina, señaló que no hay justificativos para despedir a los médicos acusándolos de inoperancia.

El hospital necesita un gastroenterólogo, neurólogo, epidemiólogo y médicos residentes para que atiendan en Emergencia. “Necesitamos más personal”, dijo Medina. Invitó a los afectados a formar un frente común para reclamar. Ayer, en la tarde, la Federación Provincial de Trabajadores de Esmeraldas tenía prevista una marcha para rechazar los despidos en las instituciones del Estado y respaldar a los médicos. En horas de la noche se había programado una reunión con los despedidos, en el Colegio de Médicos.

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