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Eliana Proaño, de 47 años, tiene cáncer al esófago y sufre los estragos de su cuarta quimioterapia en una camilla de emergencias del Hospital Oncológico de Solca en Quito. La hermana que la trajo desde Ibarra habla por ella: “Con la enfermedad se vuelven más delicados, creemos que tiene alguna infección y estamos esperando al médico tratante”.

El crecimiento de la demanda en Solca es más visible en el área de Emergencias. Allí aguardan los pacientes hasta conseguir una cama. El director de Solca, Solón Espinosa, señala que cada vez hay más personas que esperan por una cama durante 24 horas o más. La estadística señala que entre enero y junio de este año, 386 personas permanecieron más de un día en una camilla de emergencia, esperando su ingreso.

La demanda en la unidad de Solca en Quito, que recibe a pacientes de 11 provincias, aumenta cada año. En el 2010 se atendió a 1 092 126 personas, casi 6% más que en el 2009. El problema es que este crecimiento no corresponde al presupuesto que el Estado asigna anualmente.

A fines del 2008, esta entidad dejó de recibir los ingresos por un impuesto del 0,50%, que se incluía en los créditos que generan las entidades financieras. Desde entonces, recibe un presupuesto fijo de USD 14,1 millones.

Esto significó un congelamiento del presupuesto de Solca que antes crecía a un promedio del 20% anual, tanto por el impuesto como por las cantidades que pagaban los pacientes.

Ahora solo crece por el dinero que abonan los pacientes de cáncer, esto es la autogestión. En el ejercicio del 2009, el presupuesto total fue de USD 32,9 millones y en 2010 esta cifra se recortó en USD 24 122 (ver cuadro).

Los pacientes que no pueden hacer un solo desembolso pagan la deuda de sus tratamientos en cuotas. Vanessa Remache, de 15 años, tiene leucemia y empezó las quimioterapias hace un año. “Al principio era fatal, me daban sesiones de ‘quimio’ cada semana”, dice durante la sesión 35 de su tratamiento. La deuda llegó a USD 8 000, pero le perdonaron una parte. Ahora sus padres pagan mensualmente USD 50 para que Vanessa siga con el tratamiento, que durará tres años.

Estas exoneraciones se redujeron de forma paralela a la restricción del presupuesto, desde el 2009 y 2010. Mientras, en el 2009 se perdonó una deuda de USD 5 095 041, en el 2010 la cifra fue de USD 3 222 194.

El Ministerio de Salud ha hablado de asignar una partida anticipada trimestral a Solca, dependiendo de la cantidad de pacientes que atiende. Esto lo anunció el titular de la Cartera, David Chiriboga, durante su encuentro con los miembros de la Fundación Jóvenes Contra el Cáncer, el pasado 11 de este mes. Esta intención ministerial ha sido bien valorada por el director de Solca. Pero antes este Ministerio tiene que pagar la deuda de USD 4 000 000 que mantiene con el hospital oncológico, por la atención que han tenido los pacientes que reciben el Bono de Desarrollo Humano (BDH). Solca los atiende desde el año pasado, gracias a un convenio que firmó con el Gobierno.

Semanalmente llega un promedio de ocho pacientes que no pagan nada porque perciben el bono y pertenecen al Programa de Protección Social (PPS).

En la hilera de personas que aguardan su turno para ser atendidas en emergencia está una de las beneficiarias del bono: Beatriz Caiza, de 71 años, que vino desde Latacunga para hacerse una transfusión de sangre. Se operó de un cáncer al cuello del útero y ahora sangra por el colon. No pagó nada por su tratamiento, lo único que le exigen en Solca es que traiga donantes de sangre para abastecer el banco de sangre. La hija de la mujer dice que empezó a tratarse de su enfermedad cuando empezó a recibir el bono. La madre asiente con la cabeza y se sujeta el vientre para decir: “Esto ya está sanado, ahora el problema está en otra parte”.

Solca necesita un aporte urgente de USD 12 230 000 para continuar su labor. Con esto se quiere ampliar la hospitalización con 44 camas, comprar un tomógrafo, una resonancia magnética y un segundo acelerador lineal para atender la demanda en radioterapia, que se deriva de hospitales como el Eugenio Espejo, que desde 2008 fortaleció la unidad de oncología. Coincidiendo con la gratuidad de la salud, se incrementó la demanda en un 300%, según el jefe del servicio del Eugenio Espejo, Ahmad Wali Mushtaq.

Pacientes esperan 24 horas y más en emergencia

Durante el primer semestre de este año se incrementó el número de pacientes que esperan por una cama en emergencias.

En enero, apenas 50 pacientes esperaron más de 24 horas por una cama hospitalaria. Para junio la cifra de pacientes en espera fue de nueve, según los partes diarios de esta unidad.

La mayoría de los pacientes que se curaron en emergencias durante este período fueron mujeres. Un total de 3 006, frente a los 1 575 hombres.

Los cánceres más habituales entre las mujeres que acuden por atención son de mama y entre los hombres prevalece el cáncer de próstata.

El déficit del 2009 y el 2010 suma USD 12,2 millones

La Dirección del hospital oncológico Solca en Quito determinó que su déficit, entre el 2009 y 2011 alcanzó los USD 18 830 000, preliminarmente.

Pero el Ministerio de Salud entregó un aporte de dinero el 7 de enero de 2011, para construir y equipar unidades en Chimborazo y Sucumbíos y para pagar parte de la atención a los pacientes del Bono de Desarrollo Humano.

Esto hizo reducir el déficit a USD 12 230 000. Este dinero es necesario para ampliar la hospitalización de Quito, implementar el servicio de cirugías en Ibarra, mejorar la atención en Santo Domingo de los Tsáchilas y comprar nuevos aparatos para el centro de imagenología del hospital.

El médico Antonio Tufiño cuenta que hay mamógrafos que tienen 17 años de antigüedad y que el único tomógrafo tiene copadas las citas durante las dos semanas siguientes. De ahí la necesidad de un tomógrafo, además, de una resonancia magnética que actualmente no hay en el hospital.

Es urgente también adquirir un acelerador lineal para la radioterapia que reciben los pacientes. Este servicio tiene alta demanda porque en ninguna unidad operativa pública hay este servicio y todos los pacientes del Programa de Extensión Social van a Solca.

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